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domingo, julio 19, 2026

Aquí vamos de nuevo…

Por Emy James

Llega Navidad… y el mundo una vez más está vuelto de cabeza. Las tiendas, el supermercado y el tráfico parecen no poder contener a tanta gente. Y es que entre la comida, la decoración de la casa los regalos y los estrenos, la gente se vuelve loca, el tiempo parece no alcanzar.

Afortunadamente las cosas han ido cambiando, los tiempos han cambiado y cada vez más personas optan por pasar la noche del 24 de manera muy diferente al resto de la humanidad.

Aún siendo creyente, hay muchísima gente que toma estos días de vacaciones en el trabajo o en sus asuntos labores y escolares en general, para hacer algo diverso a preparar o asistir a una cena en familia.

Y digo afortunadamente porque todos conocemos gente que se estresa y se la pasa muy mal por sentirse de alguna manera obligada a preparar una cena navideña, tomando en cuenta todo lo que esto conlleva y que mencioné al principio, es entendible.

Luego conocemos también a gente que dice sentirse obligada a asistir a dichas cenas que con tanto esfuerzo, esmero y estrés ha preparado el anfitrión. Entonces el resultado es evidente; sonrisas forzadas y vista disimulada al reloj rogando que pronto sean las doce para que todo se termine.

Esto hablando de familias que no se llevan tan bien que digamos, que han tenido demasiados desacuerdos durante el año, tal vez hasta peleas serias y que saben que en una sola noche todo eso no se va a arreglar, porque no es así como funcionan las cosas.

El asunto es que a pesar de todo ello, la reunión va porque va. Probablemente por todas razones como las anteriores, hoy en día hay quienes se toman la libertad de celebrar a su manera estas fiestas.

Por ejemplo, hay familias que ya no quieren gastar comprando ropa y zapatos, entonces todo el mundo aparece en piyamas para la reunión. Hay otros que compran la comida ya hecha. Otros ni árbol ni decoración. Otros, preparan con anticipación un viaje familiar, todo el mundo se la pasa bien y todos descansados, divertidos y contentos.

Y claro que hay otros que se van todavía un poquito más al extremo siendo unos verdaderos “Grinchs”. Sus motivos tendrán… Hace tiempo vi una comedia con Reese Wintherspoon; Four Christmases, que trata de una pareja muy peculiar que todos los años inventaba cosas que hacer fuera del país, solo para no tener que atender las reuniones navideñas, claro y es que no se llevaban nada bien con sus respectivas familias.

La película es muy divertida y tiene un mensaje muy bonito, la recomiendo para estas fechas. Sea como sea que decida usted pasar esta noche tan especial; cenando muy a lo tradicional con su familia, viajando con ellos, escabulléndose solo a algún lugar exótico, o simplemente viendo su serie favorita, espero que tenga usted, una muy feliz Navidad.

 

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