Los jugadores de New England Patriots y Seattle Seahawks arribaron al Levi’s Stadium de Santa Clara, California, para disputar el esperado Super Bowl LX, pero uno de los momentos más comentados lo protagonizó el receptor de los Patriots, Mack Hollins.
Hollins llamó la atención de aficionados y medios al ingresar a los vestidores de una manera muy poco convencional: descalzo, con las manos esposadas a la cintura, grilletes en los tobillos y una mascarilla en el rostro.
El receptor incluso llevaba inscrita la frase Range-13, en referencia al ala de máxima seguridad de la prisión federal ADX Florence, lo que generó comparaciones inmediatas con la película de Hannibal Lecter y otros filmes sobre prisiones de alta seguridad.
Este peculiar atuendo generó todo tipo de reacciones entre los seguidores del Super Bowl, quienes se preguntaban si se trataba de un guiño cinematográfico o de una expresión personal del jugador.
Para que todo el mundo lo vea:
Jugador de los Patriots, Mack Hollins, llega al #SuperBowl esposado y descalzo. pic.twitter.com/ElzZ6wjAz7— Carlos Montero (@CMonteroOficial) February 8, 2026
Más allá del atuendo, Hollins mantiene su conocida costumbre de andar descalzo, práctica que realiza desde 2018 como parte de un régimen de ejercicios holísticos diseñado para fortalecer sus pies luego de sufrir una lesión.
La técnica le ha permitido recuperar su forma física y mantenerse competitivo en la NFL, incluyendo durante los calentamientos previos y en el propio Super Bowl LX, donde volvió a pisar el campo del Levi’s Stadium sin zapatos.
Con esta combinación de excentricidad y disciplina, Mack Hollins se convirtió en uno de los protagonistas del día antes de que comience el esperado duelo entre Patriots y Seahawks, dejando una impresión que difícilmente será olvidada por los fanáticos del fútbol americano.
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