El pintoresco pueblo de Blatten, ubicado en el valle sur de Loetschental, Suiza, quedó prácticamente sepultado bajo el lodo este miércoles tras el colapso del glaciar Birch, una masa de hielo de aproximadamente 1,5 millones de metros cúbicos.
Según reportes de la agencia AP, el 90 % de la aldea fue destruido, aunque no se registraron víctimas mortales.
Solo una persona, un hombre de 64 años, fue reportada como desaparecida, y las autoridades han llevado a cabo labores de búsqueda utilizando drones con cámaras térmicas, suspendidas luego por la caída de más escombros.
Una tragedia anunciada
Desde principios de mayo, se había ordenado la evacuación de unas 300 personas, debido a señales claras de inestabilidad en el glaciar. Sin embargo, la magnitud del colapso superó las expectativas.
Videos publicados en redes sociales muestran la aterradora escena: una especie de explosión lanza columnas de polvo, trozos de hielo y agua al aire antes de caer sobre el pueblo. El evento bloqueó temporalmente el río Lonza, sumando riesgos de inundaciones y desbordamientos.
Emergencia climática: los glaciares suizos están desapareciendo
Suiza alberga la mayor cantidad de glaciares en Europa, pero enfrenta una pérdida acelerada de hielo debido al calentamiento global.
Solo en 2023, los glaciares suizos perdieron un 4 % de su volumen, cifra que asciende al 6 % en 2022.
Expertos en glaciología llevan años advirtiendo sobre la fragilidad de estas masas heladas. El colapso del Birch pone en evidencia no solo la vulnerabilidad de los pueblos alpinos, sino también la urgencia de medidas climáticas más contundentes para frenar los efectos del cambio climático.


