El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado la protección del Servicio Secreto para la exvicepresidenta Kamala Harris, una medida que entrará en vigor el 1 de septiembre de 2025.
Esta decisión anula una extensión de seguridad previamente autorizada por el expresidente Joe Biden, quien había prolongado la protección más allá del período estándar de seis meses.
La revocación se produce justo antes del inicio de la gira nacional de Harris para promocionar su libro de memorias, «107 Days», programada para comenzar el 24 de septiembre.
La medida ha generado críticas por parte de figuras políticas, quienes la consideran una acción políticamente motivada.
El senador Adam Schiff calificó la decisión de «retribución política», mientras que funcionarios del estado de California, como el portavoz del gobernador Gavin Newsom y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, expresaron su preocupación por la retirada de la seguridad de Harris.
Aunque la ley federal establece que los expresidentes reciben protección del Servicio Secreto de por vida, los expresidentes no tienen derecho automático a la protección del Servicio Secreto.
Sin embargo, la revocación de la extensión de seguridad de Harris marca un cambio respecto a la práctica habitual de mantener la protección otorgada por administraciones anteriores.
La decisión de Trump también se alinea con acciones similares tomadas contra otros exfuncionarios de la administración Biden, como el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton y el exsecretario de Estado Mike Pompeo, quienes también han visto revocada su protección.
Kamala Harris ha expresado su agradecimiento al Servicio Secreto por su dedicación y profesionalismo en la protección de su seguridad.
La Casa Blanca, por su parte, no ha emitido comentarios públicos adicionales sobre la revocación de la protección.
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