Washington, Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a generar controversia este lunes 7 de septiembre tras compartir en su red social Truth Social un mapa alterado de Norteamérica en el que la bandera de Estados Unidos aparece cubriendo amplias zonas de México, Canadá, Groenlandia, Islandia y varias islas del Caribe.
La imagen, publicada sin un texto explicativo, presenta los territorios bajo un diseño inspirado en la bandera estadounidense y lleva sobre el continente la identificación de “United States of America”. El origen del gráfico tampoco fue explicado por el mandatario.
La publicación ocurre en medio de una serie de mensajes de Trump relacionados con territorio, nombres geográficos y la posición de Estados Unidos frente a sus países vecinos.

México responde al mensaje
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó al contexto generado por la publicación y reafirmó la soberanía de su país. Señaló que México es una nación libre e independiente y sostuvo que no será colonia ni protectorado de otro país.
El mensaje aparece además después de que Trump sugiriera cambiar el nombre del estado estadounidense de Nuevo México por “Nueva América”, una propuesta que no representa hasta ahora un cambio oficial de denominación.
Una nueva imagen dentro de la polémica territorial
El mapa se suma a otras acciones y declaraciones del mandatario relacionadas con la geografía de América del Norte.
Entre ellas figura su impulso para utilizar el nombre “Golfo de América” para el Golfo de México en el ámbito oficial estadounidense y su reciente decisión de promover el nombre “Lago América” para el Lago Ontario, que comparte frontera con Canadá.
También persisten las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa. Canadá ha rechazado cualquier idea de subordinación o anexión, mientras ambos gobiernos mantienen diferencias en materia comercial.
Aunque la imagen difundida por Trump representa una extensión simbólica de Estados Unidos sobre territorios de otros países, la publicación no constituye por sí misma una modificación de fronteras ni una anexión territorial.
El contenido vuelve a colocar en el centro del debate internacional las declaraciones y representaciones de Trump sobre la influencia estadounidense en el continente, especialmente en un momento marcado por tensiones diplomáticas y comerciales con países vecinos.


