El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció sus planes para construir un Arco del Triunfo en Washington D. C., con motivo de la celebración de los 250 años de la independencia del país, que se conmemorarán el 4 de julio del próximo año.
De acuerdo con el mandatario, el monumento estaría ubicado cerca del Monumento a Lincoln, en el extremo opuesto del puente de Arlington, una de las principales entradas a la capital desde el estado de Virginia.
Trump reveló su proyecto la noche del miércoles, durante una cena de gala en la Casa Blanca con donantes que financian la construcción de un nuevo salón de baile en la residencia presidencial.
“Va a ser realmente hermoso. Creo que será fantástico”, expresó el mandatario ante los invitados.
En el evento, el presidente mostró tres maquetas del monumento y afirmó que su favorita es la versión más grande, la cual estaría coronada por una escultura de la diosa romana de la Libertad.
El mandatario, conocido por su faceta como magnate inmobiliario, ha manifestado su deseo de dejar una huella duradera en la capital estadounidense desde su regreso al poder en enero pasado.
Entre sus iniciativas se encuentran la remodelación del Jardín de Rosas, la decoración del Despacho Oval con detalles dorados, y la construcción de un salón de baile inspirado en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
Asimismo, Trump ha desplegado a la Guardia Nacional en Washington para combatir la criminalidad, pese a la oposición de las autoridades locales demócratas.
También se autoproclamó director del Centro Kennedy, el teatro nacional de artes escénicas, y ordenó una revisión de los contenidos del Instituto Smithsonian, buscando —según dijo— “reforzar los valores patrióticos” en los museos nacionales.
La propuesta del Arco del Triunfo ya ha generado debate en la opinión pública, con sectores que la consideran un símbolo de grandeza nacional y otros que la ven como un gesto político y personalista del mandatario.


