martes, 3 octubre 2023
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TRAUMA EMOCIONAL

La palabra trauma viene del griego τραῦμα, que significa herida, generalmente es usada para referirnos a una condición física pero también puede tener un enfoque emocional. Se considera trauma emocional al choque que produce un daño duradero en el inconsciente, a la impresión tan fuerte de un evento que se convierte en una lesión duradera, negativa, dolorosa, producida por un agente normalmente externo.

Trauma es el golpe emocional que deja un suceso estresante, siendo tan fuerte que supera la habilidad de respuesta del individuo, al paso del tiempo, generalmente la persona logra encontrar una adaptación para continuar su vida, sin embargo, existe una marca en su conciencia que no le permite vivir con plenitud.

Tres pilares importantes del párrafo anterior:

1. SUCESO ESTRESANTE. A lo largo de la vida experimentamos situaciones que representan una dificultad, que nos genera tensión, incertidumbre, incomodidad, etc. Por ejemplo, maltrato, abuso físico, verbal, psicológico, sexual, divorcio, pérdida de seres queridos, catástrofes, robos, falta de atención, infidelidad, privaciones físicas, procedimientos médicos, etc., lo cual nos causa un desequilibrio emocional, a tal grado que nos supera la capacidad de gestionar el dolor emocional. Generalmente, el suceso estresando es provocado por un factor externo, que no siempre está en nuestras manos controlar.

2. SUPERA LA HABILIDAD. Ese evento que vivimos llega al punto de superar nuestra destreza para responder, nos bloqueamos ante ese evento, no sabemos cómo sobrellevar esa incomodidad, se nos seca la boca y se acorta la respiración con solo el hecho de recordar lo vivido.

3. MARCA EN NUESTRA CONCIENCIA. Es cierto que hemos encontrado la forma de sobrellevar el dolor. Después de ese penetrante evento, ubicamos la salida de emergencia y avanzamos en la vida, funcionamos socialmente, afrontamos el reto de seguir adelante, pero qué pasa si en el fondo aún sabemos que no estamos conformes, sabemos que existe una marca que no nos permite estar del todo bien, por no haber podido olvidar, superar, gestionar el trauma que vivimos y continuamos con miedo, sintiéndonos como aquellos niños indefensos que no supieron qué hacer y en algunas áreas de nuestra vida, si es que no en todas, esos traumas resultan altamente limitantes.

El trauma psicológico también tiene una implicación física, ya que afecta nuestro sistema nervioso. Esos golpes emocionales pueden modificar el desarrollo de las de funciones cerebrales, por ejemplo, la activación fisiológica, ya que nos altera la alimentación, el ritmo común del sueño, etc., nos altera la capacidad que tenemos para regular nuestras emociones, nos llena de tristeza, incertidumbre, apatía y altera también nuestro comportamiento, volviéndonos agresivos, ansiosos, melancólicos, defensivos, etc.

Si tiene algo por compartir sobre este u otro tema, le invito a escribir a [email protected].

En siguientes artículos seguiremos analizando este tema, mientras tanto les dejo este comentario de Rose Kennedy, quien, después de una lobotomía, quedó con discapacidad permanente.

Se ha dicho que “el tiempo cura todas las heridas”. No estoy de acuerdo, las heridas permanecen. Con el tiempo, la mente, protegiendo su cordura, los cubre con tejido cicatricial y el dolor disminuye. Pero nunca desaparecen.

Si tiene algo por compartir sobre este u otro tema, le invito a escribir a [email protected].

Haz que tu semana sea excélsior.

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