El Tribunal de Justicia Electoral (TJE) atraviesa una grave parálisis institucional, según denunció este martes su presidente, Mario Flores, quien señaló que la reiterada inasistencia del magistrado Mario Morazán y de los magistrados suplentes está amenazando la operatividad del órgano y la estabilidad democrática del país a pocas semanas de las elecciones generales.
Flores explicó que este martes se emitió una convocatoria a las 10:00 a.m. para conocer asuntos jurisdiccionales electorales, no políticos, y que se enviaron invitaciones formales tanto al magistrado Morazán como a los suplentes.
“Estamos cumpliendo nuestras obligaciones, pero la ausencia de estos magistrados está afectando gravemente el funcionamiento del tribunal”, afirmó.
El magistrado denunció que la recusación interpuesta en su contra parece ser “una artimaña para paralizar la acción jurisdiccional”. Flores aclaró que desconoce quién presentó el recurso y que el proceso debe seguir lo establecido en el artículo 44 de la Ley Orgánica Procesal Electoral.
“Si hay motivaciones justificadas, me aparto; si no, continuamos con la sesión. No puede detenerse el trabajo del tribunal”, agregó.
El presidente del TJE comparó la situación con el bloqueo que vivió el Consejo Nacional Electoral (CNE), donde las diferencias internas y la actitud de representantes de ciertos partidos también provocaron paralización.
“Ahora se repite aquí. Estamos a las puertas de una crisis democrática; las minorías no pueden imponerse sobre las mayorías”, advirtió.
Flores confirmó que los casos de Jorge Cálix y otro expediente proveniente del departamento de Valle no han podido ser conocidos debido a la falta de quórum en el pleno.
“No sé por qué Morazán ha decidido obstaculizar este proceso; parece buscar ganar tiempo y entorpecer la actividad jurisdiccional”, cuestionó.
El magistrado también criticó la falta de compromiso de los suplentes, indicando que ni siquiera los conoce personalmente y que, aunque tienen oficinas en el tribunal, no cumplen con sus funciones. “Vamos a ver si hoy hacen acto de presencia”, afirmó.
Finalmente, Flores advirtió que el tiempo es el principal enemigo del TJE, ya que faltan solo 41 días para las elecciones primarias, y que los retrasos podrían afectar la transparencia y legalidad del proceso electoral.
“No quiero ser alarmista, pero la situación es grave. Que sea el pueblo hondureño quien juzgue lo que está ocurriendo: estamos en una profunda crisis sobre la democracia del país”, concluyó.


