Sulma Angélica Artola nació el 29 de septiembre de 1971 en el caserío El Estribo, municipio de El Triunfo, Choluteca, Honduras.
Hace 18 años decidió emigrar a España, impulsada por su separación con el padre de sus cuatro hijos y la firme esperanza de hallar un mejor futuro para ellos y para sí misma.
Su llegada a tierras europeas no fue inmediata ni sencilla. Tardó dos años en concretar el viaje, y cuando finalmente pisó suelo español, el dolor de haber dejado atrás a su familia se hizo insoportable.

La ausencia de sus hijos la sumió en una profunda tristeza, al borde de la rendición emocional. Fue en ese abismo de desesperación donde resurgió una antigua pasión que conservaba desde niña: los versos.
Del desconsuelo nacieron palabras. De las palabras, poemas. Y fue así como Sulma Artola encontró en la poesía un refugio, una herramienta de sanación, un puente entre el dolor y la esperanza.
En 2023 publicó su primer poemario, “Almas Que Esperan”, compuesto por 173 poemas nacidos de lo más íntimo de su ser.

Le siguió “Universo Diverso”, una obra que reúne 92 piezas entre poemas, prosas, una carta y textos reflexivos que hablan de empatía y emociones universales.

En exclusiva para ElPais.hn, Sulma Artola compartió que solo cursó el primer año de bachillerato. Sus poemas y rimas son un don nato en ella.
¿Qué poema la representa más?
Del primer libro, “Adicción” es el que mejor la define, por ser testimonio de su capacidad para superar la traición, el engaño, el rechazo, la crítica y el sufrimiento. En Universo Diverso, el poema “El Poeta” recoge muchas de sus vivencias personales.
¿Qué poetas han influido en su voz poética?
De niña no conocía a los grandes nombres de la poesía. Fue mucho después cuando leyó a Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Mario Benedetti y otros. Sin embargo, sus versos brotaron de manera instintiva, con la sinceridad de quien escribe desde la llanura del alma.
¿Cree que la poesía puede sanar o transformar?
«Depende de la pasión del lector al leerla», afirma. Para ella, la poesía es abrazo, es alas, es ese beso que necesita sentirse. Y si logró sacarla de la oscuridad, también puede tocar y transformar el corazón de quien la lea.
¿Qué autores marcaron su mirada literaria?
Aunque no tuvo un molde claro en sus inicios, siente afinidad por autores como García Márquez, León Tolstoi, Ken Follett, Miguel Delibes y, en especial, Fiódor Dostoievski, con quien dice compartir cierta profundidad emocional, aunque reconoce que igualar su estilo sería muy difícil. Prefiere quedarse con su voz propia, porque cada palabra que escribe lleva un fragmento de su existencia.
¿Cómo ha sido recibido su trabajo literario?
Con gratitud y satisfacción. Sulma agradece a Dios por cada logro, por pequeño que sea, y considera que, en su vida, Dios siempre le ha dado mucho.
Agradecida con Dios por la acogida que han tenido sus libros, Sulma se siente impulsada a seguir escribiendo.
Hace cuatro años comenzó un relato corto sobre su vida, sin imaginar que se convertiría en una novela de romance y superación.
“Pasión entre Mares” —prevista para publicarse en verano de 2026— es una historia de amor que evoluciona hasta volverse un triángulo sentimental, con tintes de acción, drama y éxito.
Su protagonista es una joven resiliente que, partiendo de la nada, se convierte en una empresaria y modelo internacional, despertando la envidia y el egoísmo de quienes la rodean.

Además, tiene listas dos novelas cortas que serán publicadas en otoño de 2025. Cada uno de sus escritos está impregnado de emociones reales, y según confiesa, todo aquello que toca su corazón se convierte en su musa.
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