Un reloj de bolsillo perteneciente a John Jacob Astor IV, una de las víctimas más conocidas del naufragio del Hundimiento del RMS Titanic, fue subastado por USD 1 millón, superando ampliamente su valor estimado inicial.
La pieza, un reloj Patek Philippe adquirido en 1904 a través de Tiffany & Co., fue la joya principal de una subasta organizada por Freeman’s Auction el 22 de abril, donde se ofrecieron 63 relojes y accesorios históricos. Su valor estimado oscilaba entre USD 300,000 y 500,000, pero el interés de los coleccionistas elevó el precio final a cifras récord.

En la misma jornada, otro objeto vinculado a Astor —un lápiz dorado fabricado por Battin & Co.— alcanzó los USD 204,800, multiplicando más de diez veces su estimación inicial. Ambas piezas formaban parte de un conjunto conservado por generaciones dentro de la familia Astor, lo que refuerza su autenticidad histórica.
Según los registros, el cuerpo de Astor fue recuperado días después del naufragio por el buque Mackay-Bennett, y entre sus pertenencias oficiales figuraba únicamente este reloj, el mismo que ahora salió al mercado tras más de un siglo en manos familiares.
El caso también reaviva el interés global por los objetos del Titanic, un mercado en el que estas reliquias han alcanzado cifras cada vez más altas. En 2022, otro reloj atribuido a Astor se vendió por USD 1.5 millones, mientras que en 2023 una pieza vinculada a Isidor Straus, cofundador de Macy’s y también víctima del naufragio, llegó a USD 2.3 millones.
Más allá del valor material, la historia personal detrás de Astor sigue siendo clave en el interés por estas piezas. El empresario viajaba junto a su esposa Madeleine en el Titanic durante su regreso a Estados Unidos tras una prolongada luna de miel.
Durante la evacuación, ayudó a su esposa a abordar un bote salvavidas y permaneció en cubierta, un gesto que ha sido ampliamente recordado como uno de los momentos más emotivos del desastre marítimo.
La casa de subastas destacó que la procedencia ininterrumpida del reloj dentro de la familia Astor durante más de un siglo fue determinante para su autenticidad y elevado valor en el mercado.


