El director del Centro Penitenciario Nacional de Támara, coronel Juan Carlos Osorto Castillo, fue separado de su cargo y puesto en condición de disponibilidad mientras avanzan las investigaciones relacionadas con un presunto desfalco que, de forma preliminar, rondaría los ocho millones de lempiras.
La medida fue confirmada por las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA), institución a la que pertenece el oficial, y forma parte de un proceso de investigación administrativa que actualmente ejecuta la Inspectoría General.
El portavoz de las FFAA, Héctor Fajardo, explicó que la investigación se desarrolla bajo el principio de presunción de inocencia y que, por ahora, no se ofrecerán mayores detalles con el objetivo de no entorpecer las diligencias en curso.
Fajardo señaló que el procedimiento busca confirmar o descartar los señalamientos que han surgido a partir de denuncias en redes sociales y publicaciones de algunos medios de comunicación, los cuales dieron origen a la indagación interna.
Asimismo, indicó que, de encontrarse responsabilidades administrativas, se aplicarán las sanciones correspondientes conforme a la normativa institucional. En caso de identificarse posibles indicios de delito, el expediente será remitido al Ministerio Público para el proceso legal correspondiente.
El vocero agregó que la investigación se concentra exclusivamente en la gestión del oficial señalado y descartó, hasta el momento, la existencia de otros funcionarios bajo indagación dentro de la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas.
Las autoridades continúan con el análisis de la documentación y el manejo de los recursos dentro del centro penitenciario, en el marco de las acciones de control interno establecidas por la institución militar.


