El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ofreció sus primeras declaraciones públicas tras regresar al país luego de cuatro años de ausencia, durante un acto realizado en Comayagua, donde fue recibido por familiares, amigos y simpatizantes.
Durante su primer discurso en territorio hondureño, Hernández inició con un mensaje de agradecimiento a Dios, a quien atribuyó su libertad y retorno. “Le doy gracias al señor Dios de los ejércitos, nuestro creador, que por Él estoy en libertad”, manifestó ante los asistentes.
El exgobernante también reconoció el papel de su esposa, Ana García, durante el proceso que enfrentó en Estados Unidos. Destacó su respaldo constante y aseguró que mantuvo firme el mensaje de que “Juan Orlando volvería”, defendiendo su posición durante los años de separación.
“¡Gracias a sus oraciones ya volví a mi hermosa tierra que se llama Honduras!”, expresó Hernández, quien agradeció las muestras de apoyo que recibió durante su llegada al Aeropuerto Internacional Palmerola y en las actividades posteriores de bienvenida.
Ante cientos de simpatizantes congregados en los alrededores de la terminal aérea, el exmandatario aseguró sentirse sorprendido por la magnitud del recibimiento. Desde un vehículo en movimiento, con camisa blanca y lentes de sol, saludó a las personas que acudieron para acompañarlo en su retorno.
“Yo tenía fe que iba a regresar, pero nunca creí que iba a ser como esto”, expresó Hernández, quien afirmó sentirse “feliz y agradecido con Dios” por reencontrarse con Honduras y con las personas que llegaron a recibirlo.
Durante su intervención, el expresidente también habló sobre los motivos de su regreso al país. Señaló que uno de sus principales objetivos es recuperar el tiempo perdido junto a su familia, especialmente con sus hijos y nietos.
“Mi propósito de vida tiene que ver con mi familia, mis nietos; quiero disfrutar lo que no pude. Me siento orgulloso de mi familia”, manifestó Hernández, quien además aseguró que su segundo compromiso es enfrentar los procesos judiciales pendientes en Honduras.
El exmandatario afirmó que desde que recuperó su libertad tomó la decisión de regresar al país para responder ante la justicia hondureña. “Desde que salí de prisión dije que iba a enfrentar la justicia hondureña porque la verdad no la pueden esconder”, expresó.
Hernández también aseguró que su retorno se demoró varios meses, pero sostuvo que nunca abandonó la intención de volver a Honduras. “Nadie, absolutamente nadie, evitará que yo llegue a Honduras”, afirmó durante su mensaje.
En otro momento de su discurso, hizo referencia a las dificultades que enfrentó durante su proceso judicial y reiteró su postura basada en la fe. “De rodillas solo ante Dios, mi creador”, expresó al referirse a los momentos más complicados que vivió.
En el ámbito político, Hernández envió un mensaje de unidad al Partido Nacional y pidió a sus miembros mantener la cohesión interna. “Nuestro partido es maduro, inteligente, no nos va a dividir ni nos van a separar. El Partido Nacional es una joya que hay que cuidar”, manifestó.
Asimismo, hizo un llamado a la unidad nacional y expresó su respaldo a las autoridades electas, entre ellas el presidente Nasry Asfura, alcaldes y diputados del Congreso Nacional, instando a trabajar por Honduras.
Durante su intervención, Hernández también advirtió que continuará pronunciándose ante situaciones que considere amenazas para el país. “El día que yo vea que una amenaza radical amenaza Honduras, allí estará este indito pelo parado para defender el país”, declaró.
El expresidente cerró su mensaje destacando sus raíces y su identidad hondureña. “No olviden, soy Juan Orlando Hernández, vengo de las tierras del ideólogo cacique Lempira y hoy, de la mano de Dios, estoy de regreso”, expresó ante los simpatizantes que participaron en su bienvenida.
El regreso de Hernández estuvo marcado por muestras de respaldo de sus seguidores, mensajes de agradecimiento y un encuentro público que representó su primer contacto con simpatizantes después de retornar a Honduras.


