La elección de Rodrigo Paz como presidente de Bolivia este domingo marca el inicio de un cambio histórico en la política del país, aunque la magnitud de las transformaciones aún es incierta.
Con 54,5% de los votos en el balotaje, Paz, del Partido Demócrata Cristiano, venció al conservador Jorge Quiroga, que obtuvo 45,5%, poniendo fin a 20 años de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS).
Paz, de 58 años, exsenador y exalcalde de Tarija (2010-2020), es hijo y sobrino nieto de expresidentes.
Su educación en economía, relaciones internacionales y gestión pública en Estados Unidos lo ha llevado a proyectar un gobierno con un perfil centrista y moderado, aunque con propuestas que representan un viraje respecto a las políticas del MAS.
Durante la primera vuelta, Paz sorprendió al pasar al balotaje con la mayor porción de votos válidos, gracias al apoyo clave de votantes de clase media y baja desilusionados con el MAS, que se debilitó tras disputas internas y una recesión económica.
Principales propuestas de Paz
1. Capitalismo para todos
Paz propone un modelo de «capitalismo para todos», que incluye reducción de cargas tributarias y aranceles, facilitar acceso a créditos y un sistema de banda cambiaria. Contrasta con el modelo socialista del MAS, que intervino activamente en la economía y otorgó amplios subsidios, especialmente a los hidrocarburos.
El presidente electo anunció que recortará algunos subsidios al combustible, manteniendo solo los dirigidos a los sectores vulnerables.
Sin embargo, la medida podría generar inflación y malestar social, como ocurrió en 2010 cuando Morales intentó eliminar la mayoría de los subsidios. Paz planea usar créditos por más de US$3.500 millones ya aprobados por organismos multilaterales, evitando financiamiento del FMI.
2. Descentralización del presupuesto
Su plan “Agenda 50/50” propone repartir de manera equitativa el presupuesto nacional entre el Estado central, las regiones y universidades públicas, fomentando una verdadera autonomía regional, algo que durante los gobiernos del MAS quedó en gran medida en el papel.
Paz también planea descentralizar la policía, apoyándose en su vicepresidente, Edman Lara, exoficial que ha denunciado corrupción en la institución.
3. Reforma del Estado
Paz anunció medidas para reformar el aparato estatal, incluyendo la congelación de empresas públicas deficitarias, implementación de un sistema digital para compras estatales y aumento de controles anticorrupción. Asimismo, pretende impulsar cambios en la Justicia, revisando la elección popular de jueces que ha politizado el sistema.
Analistas destacan que, si bien la victoria de Paz anuncia un cambio de era, muchas de sus propuestas requieren respaldo legislativo y reformas constitucionales para ser viables.
“En algunas cosas es drástico, en otras no se sabe bien cómo lo va a hacer”, señala la analista Gabriela Keseberg Dávalos.
El mandato de Paz abre un capítulo inédito en Bolivia, con un gobierno que buscará equilibrar reformas económicas, descentralización y combate a la corrupción, mientras enfrenta el reto de mantener la estabilidad social y política en un país acostumbrado a gobiernos de fuerte mayoría parlamentaria.


