El Real Madrid volvió a conocer el triunfo tras imponerse al Levante 2-0 en un partido marcado por la tensión en el Santiago Bernabéu.
La afición, visiblemente molesta con el rendimiento del equipo, especialmente con Vinícius y otros titulares, castigó a los jugadores durante gran parte del primer tiempo, mientras Álvaro Arbeloa hacía su presentación oficial como técnico en casa.
El equipo blanco tuvo dificultades en la primera mitad. Vinícius, Bellingham y Camavinga fueron los más señalados por la hinchada, mientras que el Levante, cómodo en defensa, aprovechó los errores para generar ocasiones que no lograron concretar.
Mbappé, lesionado en la rodilla, intentó liderar al equipo con pocas soluciones ofensivas, mientras Gonzalo mostró limitaciones en el juego por las bandas.
El segundo tiempo cambió el rumbo del partido. Con ajustes tácticos de Arbeloa y la entrada de jugadores como Mastantuono, el Real Madrid recuperó equilibrio y control.
Mbappé transformó un penalti a los 58 minutos, abriendo la senda del triunfo y calmando parcialmente a la grada, mientras Raúl Asencio sentenció con un cabezazo tras un saque de esquina.
Tras los goles, el Real Madrid aumentó la presión, buscando ampliar la ventaja ante un Levante que intentó reaccionar sin éxito.
A pesar de las oportunidades fallidas de ambos equipos, el resultado final dejó a los blancos con la victoria que necesitaban para retomar confianza en la lucha por la Liga.
La afición coreó finalmente los nombres de los canteranos Gonzalo y Asencio, como reflejo de la esperanza en nuevas figuras, mientras el equipo se prepara para enfrentar los próximos desafíos del campeonato.
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