El asesinato del abogado Dereck Isaac McNeil James en Roatán, Islas de la Bahía, puso nuevamente bajo la lupa la investigación por la desaparición de Angie Peña, ocurrida el 1 de enero de 2022.
McNeil James habría tenido un papel relevante dentro del proceso judicial, al figurar, según información vinculada al expediente, como testigo protegido del Ministerio Público en la causa relacionada con la joven desaparecida.
De acuerdo con los documentos del caso, el profesional del derecho declaró ante las autoridades que había visto con vida a Angie Peña después de que se reportara su desaparición. Su testimonio habría sido considerado una pieza importante dentro de las investigaciones.
Además, McNeil habría proporcionado información sobre movimientos y transacciones financieras que estarían relacionados con personas investigadas por su posible vinculación con la estructura criminal detrás del caso.
Uno de los aspectos relevantes es que su declaración ya habría sido incorporada al proceso mediante la figura de prueba anticipada. Esto significa que el testimonio fue recibido y validado previamente ante un juez, por lo que su muerte no elimina automáticamente su valor dentro del proceso judicial.
La información sobre su condición de testigo protegido también ha generado interrogantes sobre las medidas de seguridad que recibía. De manera preliminar, se ha señalado que McNeil, al igual que otras personas relacionadas con la investigación, no contaba con un esquema permanente de protección física.
Autoridades mantienen reserva
Tras conocerse el crimen, el subsecretario de Seguridad, Rommel Martínez, evitó confirmar públicamente si McNeil formaba parte del programa de testigos protegidos vinculado directamente con el caso de Angie Peña.
Martínez explicó que este tipo de información debe mantenerse bajo reserva, debido a que su divulgación podría afectar las investigaciones que desarrollan el Ministerio Público y los agentes encargados del expediente.
“Hay mucha información que en principio debe de manejarse bajo reserva para garantizar la eficacia de las investigaciones”, señaló el funcionario.
Mientras tanto, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), en coordinación con las fiscalías correspondientes, mantiene abiertas varias líneas para esclarecer el homicidio del abogado.
Una de las hipótesis que deberá ser determinada por los investigadores es si el asesinato estuvo relacionado con la información que McNeil había proporcionado sobre la desaparición de Angie Peña o si obedeció a otro motivo.
El caso de Peña continúa siendo uno de los procesos de mayor relevancia en Honduras y ha involucrado investigaciones sobre posibles redes criminales y presuntas conexiones internacionales.


