El Congreso Nacional analiza una iniciativa que permitiría utilizar tatuajes y símbolos asociados con maras y pandillas como elementos de prueba dentro de procesos penales contra personas señaladas como integrantes de estas organizaciones.
La propuesta forma parte de un paquete de reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal que todavía está pendiente de avanzar en el Legislativo.
La iniciativa estaría relacionada con organizaciones recientemente declaradas como grupos terroristas, entre ellas la Mara Salvatrucha (MS-13), la pandilla Barrio 18 y el denominado Cártel del Diablo.
Según lo explicado desde el Congreso, los tatuajes y símbolos tendrían que ser sometidos a un peritaje técnico especializado para determinar si realmente guardan relación con una estructura criminal y si pueden aportar elementos dentro de un proceso judicial.
Números, letras y símbolos serían analizados
El presidente de la Comisión de Seguridad y Prevención Ciudadana, Marco Paz, explicó que entre los tatuajes mencionados durante las discusiones se encuentran los números 13 y 18, las letras MS y otros símbolos o señas asociados con estas organizaciones.
“Esa va a ser una prueba contundente para demostrar de que ellos pertenecen a una organización criminal o a alguna organización terrorista”, manifestó Paz.
El diputado sostuvo que la presencia de un tatuaje directamente relacionado con una estructura criminal podría ser valorada por un juez como un símbolo de pertenencia.
“Si alguien tiene un tatuaje relativo a una organización criminal es una prueba contundente que el juez tiene que tomarla como válida”, señaló.
Tatuajes artísticos no estarían incluidos
Los promotores de la iniciativa aclararon que la propuesta no pretende vincular automáticamente con organizaciones criminales a cualquier persona que tenga tatuajes.
“Los tatuajes que forman parte del cuerpo como un arte no tienen nada que ver, no van a ser capturadas esas personas”, explicó Paz.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, también aseguró que el planteamiento se limita a símbolos alusivos a maras y pandillas y no a diseños corporales de carácter artístico.
Zambrano reconoció que la propuesta podría generar debate, pero sostuvo que el objetivo es dotar a las autoridades de herramientas para identificar posibles vínculos con organizaciones criminales.
Lea también: Unas 140 familias enfrentan desalojo en el asentamiento Platanillo de la Ceiba


