Cada 28 de septiembre, Honduras conmemora uno de los acontecimientos vinculados al proceso de independencia centroamericana: la llegada de los Pliegos de Independencia a las ciudades de Comayagua y Tegucigalpa en 1821.
Los documentos contenían el Acta de Independencia y otros manifiestos enviados desde Guatemala a los ayuntamientos de las provincias. La declaración había sido firmada el 15 de septiembre de 1821, pero la noticia tardó varios días en llegar a distintos puntos del territorio hondureño.

El 28 de septiembre, mensajeros arribaron a Comayagua y Tegucigalpa con los documentos. En Comayagua fueron recibidos en el ayuntamiento, donde las autoridades procedieron a leerlos y posteriormente acordaron jurar la independencia de la provincia bajo las condiciones establecidas en el acta.
En Tegucigalpa, la llegada de los pliegos también fue recibida y registrada por el ayuntamiento. El Banco Central de Honduras conserva actualmente el acta original levantada por el Ayuntamiento de Tegucigalpa en 1821, elaborada y firmada por el prócer Dionisio de Herrera.
Aunque el 28 de septiembre se recuerda especialmente por la llegada de los documentos a Comayagua y Tegucigalpa, Gracias fue la primera ciudad hondureña en recibir los Pliegos de Independencia, el 22 de septiembre de 1821. Posteriormente, los documentos llegaron a otras ciudades y poblaciones del territorio.
La fecha forma parte del calendario cívico hondureño y cada año es recordada mediante actos culturales, ceremonias y actividades educativas, especialmente durante el mes de la patria.


