El Colegio Médico de Honduras (CMH) convocó para este lunes 28 de septiembre a una Asamblea Extraordinaria de carácter informativo a nivel nacional, con la que el gremio inicia su cuarta semana consecutiva de asambleas y paro de labores.
La jornada está programada de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche en los centros de trabajo o en los lugares que determinen los delegados. La convocatoria contempla la participación de los médicos para abordar las principales demandas laborales, salariales y relacionadas con el funcionamiento del sistema público de salud.
Entre las peticiones se encuentran el cese de los despidos y el reintegro de médicos separados de sus puestos, además de la firma de contratos con gestores, contratos e interinatos correspondientes al período de julio a diciembre y el nombramiento de profesionales que actualmente laboran bajo contrato y cuentan con mayor antigüedad.
El gremio también reclama el pago de salarios atrasados, el cumplimiento de la base salarial y los reajustes correspondientes al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y al bienal de 2026. Para los médicos residentes, solicita además un incremento de la base salarial.
Dentro del pliego de demandas figura igualmente la solicitud de destinar el 12 % del Presupuesto General de la República a la salud pública, así como la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud y el cumplimiento de las vacaciones profilácticas de 21 días.
En el caso del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), el CMH reclama el pago de salarios pendientes, reajustes por IPC y bienal al personal de reciente contratación. También solicita el pago de bonificaciones a médicos jubilados y el reintegro de profesionales que se encontraban con licencia de estudio.
Otra de las exigencias consiste en contratar médicos para cubrir los períodos de vacaciones y evitar que los pacientes queden sin atención, además de cumplir acuerdos pendientes relacionados con el Acuerdo 47-2020.
Mientras continúan las asambleas, el CMH establece que los servicios de emergencia y las áreas críticas deben permanecer cubiertos, por lo que los responsables de estas unidades deberán programar el personal necesario para garantizar la atención de los pacientes.
El conflicto entre el gremio médico y las autoridades sanitarias se mantiene desde el 7 de septiembre, cuando comenzaron las asambleas informativas. La continuidad de la medida ha provocado suspensión o reprogramación de consultas externas y otros servicios, mientras las emergencias y áreas esenciales permanecen habilitadas.
Hasta este lunes, las partes no han informado de un acuerdo que permita poner fin a las asambleas, por lo que médicos y autoridades continúan enfrentando el desafío de resolver las demandas laborales sin afectar la atención de los pacientes.


