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miércoles, julio 15, 2026

¿Por qué los gatos nos hacen felices? Esto dice la ciencia

Un reciente estudio publicado en Humanities and Social Sciences Communications revela que los gatos ejercen un poderoso efecto psicológico y social en sus dueños, especialmente entre los jóvenes.

Investigadores de tres universidades chinas analizaron cómo la relación con estos felinos promueve habilidades emocionales esenciales, como la empatía y la regulación emocional, claves para sentirse apoyado y conectado socialmente.

Contrario al estereotipo de los gatos como animales distantes, el estudio muestra que la conexión silenciosa pero profunda con un gato puede generar beneficios emocionales comparables a los que se obtienen con perros.

La calidad del vínculo es más importante que la cantidad de interacción directa, y muchos dueños reportan una relación intensa sin necesidad de contacto constante.

La investigación encuestó a más de 300 jóvenes adultos que convivían exclusivamente con gatos.

Los resultados mostraron que quienes tenían un mayor apego a sus mascotas también presentaban puntuaciones más altas en empatía y en estrategias emocionales positivas, como la reevaluación cognitiva, lo que favorece interpretar situaciones difíciles de manera más optimista y racional.

El estudio identificó un efecto en cadena: el apego al gato mejora la regulación emocional, lo que a su vez fortalece la empatía y, finalmente, se traduce en una percepción más amplia de apoyo social.

Los felinos actúan como catalizadores emocionales, enseñando a sus dueños habilidades que luego se aplican en sus relaciones humanas.

Además de fomentar la empatía y la regulación emocional, los gatos ayudan a reducir la ansiedad y a mantener la estabilidad emocional, funcionando como aliados silenciosos en etapas de transición personal.

Este estudio confirma lo que muchos dueños ya sentían: los gatos no son solo mascotas, sino compañeros terapéuticos que aportan bienestar emocional y social sin exigir demasiado.

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