El reconocido hacker británico Gary McKinnon, quien en su momento fue acusado de cometer “el mayor ataque informático militar de la historia”, afirma haber descubierto una imagen que podría cambiar la historia: una nave alienígena “con forma de cigarro”, capturada por un satélite de la NASA.
McKinnon, de ahora 56 años, irrumpió entre 2001 y 2002 en 97 computadoras del gobierno de Estados Unidos, incluyendo equipos de la NASA, la Fuerza Aérea y el Pentágono, en lo que las autoridades estadounidenses calificaron como un acto de sabotaje informático con daños valorados en 700 mil dólares.
Fue arrestado en 2002 y nuevamente en 2005, y estuvo bajo proceso de extradición hasta 2012, cuando la entonces ministra del Interior del Reino Unido, Theresa May, bloqueó su entrega por razones de salud, debido a su diagnóstico de síndrome de Asperger.
El hallazgo extraterrestre
Durante su intrusión, McKinnon asegura haber accedido a una base de datos donde encontró una fotografía tomada por satélite, la cual mostraba una “misteriosa nave con forma de cigarro” flotando sobre la Tierra.
Según su testimonio, la imagen formaba parte de un conjunto de carpetas clasificadas con nombres como “filtradas”, “sin filtrar”, “procesadas” y “sin procesar”, lo que sugiere que las imágenes eran cuidadosamente revisadas antes de ser divulgadas.
“Es un hecho que hay objetos que no entendemos, que vuelan por nuestros cielos, como también es un hecho que hay departamentos científicos, de inteligencia y militares que estudian estos objetos”, afirmó McKinnon.
El hacker también intentaba verificar los testimonios de Donna Hare, ex contratista de la NASA, quien ha declarado públicamente que el organismo espacial eliminaba o manipulaba imágenes de OVNIs antes de hacerlas públicas.
McKinnon sostiene que su hallazgo respalda la hipótesis de que el gobierno estadounidense está encubriendo evidencia sobre tecnología extraterrestre.
Una oportunidad perdida
McKinnon relató que, debido a la lenta conexión telefónica que usaba para acceder de forma remota a los servidores, solo pudo descargar una única imagen antes de que la conexión se interrumpiera.
No tuvo oportunidad de hacer una captura de pantalla ni de guardar otras pruebas visuales.
A pesar de ello, su convicción permanece firme. McKinnon insiste en que los gobiernos, especialmente el de Estados Unidos, podrían estar ocultando información por dos posibles razones:
Las naves son tan avanzadas que no se comprenden con la ciencia actual.
Se ha logrado extraer tecnología secreta de estos objetos, y se desea mantener ese conocimiento en la sombra.
“No hice daño. Solo estaba buscando la verdad”, afirma.
Actualmente, McKinnon no enfrenta cargos en el Reino Unido y continúa abogando por una mayor transparencia gubernamental en temas relacionados con fenómenos aéreos no identificados.


