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domingo, octubre 4, 2026

Obispos hondureños llevan al Vaticano los desafíos pastorales del país

Roma, Italia. Los obispos de las distintas diócesis de Honduras se encuentran en el Vaticano para participar en la tradicional Visita Ad Limina Apostolorum, un encuentro mediante el cual los prelados presentan ante la Santa Sede la realidad pastoral de sus jurisdicciones, sus principales desafíos y el trabajo que desarrolla la Iglesia católica en el país.

La agenda contempla reuniones con organismos de la Curia Romana y un encuentro con el papa León XIV, en el marco de un proceso de diálogo y comunión entre el Santo Padre y los obispos de la Iglesia hondureña.

La visita adquiere este año un significado especial debido al fallecimiento de monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de Choluteca y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, quien murió repentinamente el pasado 28 de septiembre en Madrid, España, mientras realizaba una escala durante su viaje hacia Roma.

Presentarán la realidad de la Iglesia en Honduras

Durante la Visita Ad Limina, los obispos informan sobre la situación de las diócesis que tienen bajo su responsabilidad, incluyendo las acciones pastorales, las necesidades de las comunidades, los avances alcanzados y los retos que enfrenta la Iglesia.

El encuentro también permite fortalecer la comunicación entre las Iglesias locales y la Santa Sede, además de propiciar espacios de reflexión sobre la misión evangelizadora y el acompañamiento a los fieles.

La presencia de los prelados hondureños en Roma representa, además, una oportunidad para compartir experiencias y plantear ante el Vaticano las principales realidades que atraviesan las comunidades católicas del país.

La memoria de monseñor Teodoro Gómez estará presente

La delegación hondureña llega a esta cita después de sufrir una pérdida inesperada. Monseñor Teodoro Gómez Rivera, de 63 años, falleció en el aeropuerto de Madrid cuando se dirigía a Roma para participar en la misma visita.

El religioso, nacido en Choluteca, era obispo de esa diócesis desde 2023 y ocupaba también la vicepresidencia de la Conferencia Episcopal de Honduras para el período 2025-2028. Asimismo, presidía Cáritas Honduras y se desempeñaba como administrador apostólico de la Diócesis de Danlí.

Su repentino fallecimiento convirtió la visita Ad Limina en un momento todavía más significativo para el episcopado hondureño. Durante su permanencia en Roma, los obispos podrán encomendar a Dios el eterno descanso de quien debía acompañarlos en este encuentro con el Santo Padre.

La visita también representa un momento de oración, fraternidad y renovación del compromiso pastoral de la Iglesia católica hondureña, mientras sus representantes llevan a Roma las preocupaciones, esperanzas y desafíos de las comunidades que acompañan en Honduras.

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