El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, reafirmó este miércoles su postura frente al creciente conflicto en Oriente Medio con un mensaje contundente: “No a la guerra”.
La declaración se produce en medio de la escalada de tensiones tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de Teherán.
Durante su intervención, Sánchez subrayó que el objetivo de los gobiernos debe ser mejorar la vida de la ciudadanía y no profundizar en conflictos armados. “Desde España estamos en contra de este desastre”, afirmó, al tiempo que criticó a quienes, según dijo, utilizan la confrontación bélica para encubrir fallos políticos o económicos.
El mandatario español advirtió que la situación actual es incierta y que no están claros los objetivos ni el alcance del enfrentamiento. En ese sentido, alertó sobre la posibilidad de un conflicto prolongado con consecuencias graves a nivel global, por lo que consideró necesario que la comunidad internacional se mantenga preparada.
Sánchez reiteró que la posición de España es coherente con la adoptada en otros escenarios internacionales, como en Ucrania y Gaza, y defendió el respeto al derecho internacional como principio fundamental. Asimismo, llamó a priorizar una salida diplomática y política al conflicto, señalando que la solución no puede basarse únicamente en el uso de la fuerza.
El jefe del Ejecutivo también aseguró que España colaborará con países de la región que apuesten por la paz y trabajará de forma coordinada con sus socios europeos para impulsar una respuesta conjunta. En su mensaje, enfatizó que su país no actuará movido por presiones externas y que confía en la fortaleza institucional y económica de la nación.
En el contexto de las tensiones diplomáticas, el presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido horas antes sobre posibles medidas comerciales contra España, luego de que el Gobierno español rechazara el uso de las bases militares de Rota y Morón en el marco de operaciones contra Irán. El debate ha generado reacciones tanto en Washington como en Bruselas.
La Comisión Europea expresó su respaldo a los Estados miembros y señaló que está preparada para actuar en defensa de los intereses comunitarios. En tanto, el Gobierno español reiteró que cualquier revisión de relaciones comerciales debe ajustarse al derecho internacional y a los acuerdos vigentes.
En su discurso, Sánchez evocó el lema “No a la guerra”, recordando las movilizaciones de 2003 contra la invasión de Irak, y sostuvo que de los conflictos armados no surgen beneficios sociales ni económicos duraderos. Finalmente, garantizó que el Ejecutivo trabaja en la protección y eventual evacuación de ciudadanos españoles en la región, en coordinación con los servicios diplomáticos y las fuerzas armadas.


