Un niño de ocho años fue evacuado de emergencia desde La Mosquitia, en el departamento de Gracias a Dios, hacia Tegucigalpa, luego de sufrir quemaduras en el 40% de su cuerpo.
El traslado se realizó en una aeronave de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), debido a la gravedad de las lesiones y la necesidad de que recibiera atención médica especializada.
De acuerdo con el informe preliminar de las autoridades locales, el menor habría sido rociado con gasolina y posteriormente prendido en fuego por su hermano, de 11 años.
Las primeras versiones apuntan a que el hecho pudo ocurrir accidentalmente o mientras ambos niños jugaban, aunque las circunstancias todavía deben ser esclarecidas por las autoridades.
Ante la gravedad de las heridas y las limitaciones hospitalarias en esa zona del país, los cuerpos de socorro y las Fuerzas Armadas coordinaron la evacuación aeromédica hacia la capital.
La condición del pequeño fue reportada como crítica y reservada debido a la extensión de las quemaduras. Sin embargo, hasta el momento no se ha divulgado un informe médico definitivo sobre su evolución.
El caso también motivó el seguimiento de las autoridades de protección infantil, que buscan establecer cómo ocurrió el incidente y conocer las condiciones del entorno familiar.
Se espera que las autoridades de salud amplíen los detalles sobre la atención especializada que recibe el niño en el centro asistencial de Tegucigalpa.


