Las autoridades de Guatemala activaron operativos de seguridad para contener motines protagonizados por integrantes de estructuras criminales en dos centros penitenciarios de alta seguridad, en medio de una jornada de tensión dentro del sistema carcelario del país centroamericano.
Los disturbios han puesto nuevamente en el centro del debate las condiciones de seguridad en las prisiones guatemaltecas y el control que mantienen las autoridades sobre los grupos de pandilleros privados de libertad.
Sin embargo, durante las primeras horas de este jueves, las fuerzas de seguridad lograron liberar sin violencia a los custodios que permanecían retenidos y restablecer el control de los dos establecimientos, según información difundida por la agencia EFE.
Retención de guardias y despliegue militar
Los primeros disturbios se reportaron en la prisión Renovación I, ubicada en el departamento de Escuintla, donde varios custodios quedaron atrapados durante el cambio de turno.
Posteriormente, se registró otro motín en El Boquerón, en Cuilapa, departamento de Santa Rosa, donde también se reportó la retención de personal penitenciario.
Ante la emergencia, las autoridades desplegaron unidades especiales de la Policía Nacional Civil, efectivos del Ejército, vehículos blindados y vigilancia aérea mediante drones para reforzar la seguridad en los alrededores de ambos centros.
La vicepresidenta Karin Herrera, quien se encontraba al frente del Ejecutivo debido a un viaje oficial del presidente Bernardo Arévalo, informó que mantuvo comunicación con el ministro de Gobernación y giró instrucciones para recuperar el orden y la seguridad en las cárceles.
Pandillas bajo medidas de seguridad
Los incidentes se produjeron en dos establecimientos que albergan a integrantes de estructuras criminales como la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18.
En Renovación I permanece recluido Aldo Dupie Ochoa, conocido como alias «El Lobo», señalado como uno de los principales líderes de Barrio 18.
Las autoridades guatemaltecas mantienen inspecciones para establecer las causas de los disturbios y verificar las condiciones de seguridad dentro de los recintos penitenciarios.
Los acontecimientos vuelven a evidenciar los desafíos que enfrenta Guatemala para mantener el control de sus centros penitenciarios, luego de que en enero de 2026 una serie de motines en tres cárceles derivara en la retención de más de 40 custodios y posteriores ataques armados contra agentes policiales que dejaron 11 fallecidos.


