El inminente inicio del Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, ha incrementado la presión sobre el sector de apuestas deportivas en México, una industria en rápido crecimiento pero regulada por una ley considerada obsoleta.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, vigente desde 1947 y sin contemplación para plataformas digitales, mantiene vacíos legales que han favorecido la expansión de operadores ilegales y limitado la protección al usuario, según advierte la AIEJA.
La falta de nuevas licencias digitales por parte de la Secretaría de Gobernación y la eliminación de las sublicencias ha restringido la competencia, obligando a empresas extranjeras a asociarse con operadores locales.
Aun así, el mercado continúa en expansión, impulsado por la conectividad y métodos de pago accesibles, mientras más del 60 % de las apuestas en línea se realizan en plataformas no reguladas.
Con un aumento proyectado del 40 % en el volumen de apuestas durante el Mundial, el sector considera el torneo una oportunidad clave para modernizar la normativa.
El Congreso ya inició consultas para elaborar un nuevo marco legal que incluya licencias digitales, verificación de edad y esquemas fiscales acordes al entorno online.
El reto es actualizar la regulación y frenar el mercado ilegal antes de uno de los eventos deportivos más importantes del continente.


