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miércoles, octubre 7, 2026

Muere Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio encendió la lucha por la vivienda en Madrid

María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, falleció este miércoles 7 de octubre a los 87 años, después de permanecer hospitalizada durante 15 días tras ser desalojada de la vivienda en la que había residido durante más de siete décadas en Madrid. La información fue confirmada por el Sindicato de Inquilinas.

El desahucio ocurrió el pasado 23 de septiembre, cuando una comisión judicial ejecutó el lanzamiento de la mujer de su vivienda en el distrito de Retiro. Maricarmen fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón, mientras cientos de personas se concentraban en las inmediaciones para intentar impedir el desalojo.

Su caso rápidamente trascendió las fronteras de su barrio y se convirtió en uno de los principales símbolos de las protestas por el derecho a una vivienda digna en España. La movilización ciudadana incluyó manifestaciones y una acampada en la Puerta del Sol de Madrid.

Maricarmen había vivido en el inmueble desde 1956 bajo un contrato de renta antigua. El conflicto comenzó después de que la propiedad pasara a manos de la empresa Urbagestión, que cuestionó la continuidad de su contrato. El proceso judicial terminó con resoluciones favorables a la empresa y abrió la puerta al desahucio.

Tras el desalojo, la presión social llevó a la propietaria a plantear una alternativa para que la mujer pudiera regresar a la vivienda mediante una fórmula de alquiler social. Sin embargo, el acuerdo llegó cuando Maricarmen ya permanecía hospitalizada y su estado de salud se había deteriorado.

Antes de su fallecimiento, la mujer dejó un mensaje que se convirtió en uno de los emblemas de su lucha: pidió a quienes la apoyaban que continuaran defendiendo su derecho a la vivienda y el de otras personas que atraviesan situaciones similares.

Su muerte vuelve a colocar en el centro del debate la crisis habitacional en España y las dificultades que enfrentan especialmente las personas mayores y otros colectivos vulnerables para conservar una vivienda estable.

Para sus seguidores y organizaciones sociales, Maricarmen no solo fue una mujer que perdió su hogar: se convirtió en el rostro de una movilización nacional que exige soluciones frente a los desahucios y el encarecimiento de la vivienda.

“Todos somos Maricarmen” se convirtió en uno de los lemas de un movimiento que ahora promete mantener viva su lucha.

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