A los 60 años, Mónica Bellucci sigue siendo una de las personalidades más destacadas en el cine mundial, equilibrando grandes proyectos cinematográficos con una vida privada que ha despertado el interés del público.
La actriz italiana, que ha estado en una relación con el director Tim Burton desde 2022, ha mantenido su relevancia gracias a su actuación en la secuela de Beetlejuice y su frecuente aparición en festivales y eventos de estilo.
Nacida el 30 de septiembre de 1964 en Città di Castello, en Umbría, comenzó su carrera como modelo para marcas de renombre antes de pasar a actuar en la década de 1990.
Su primer trabajo en televisión fue en 1991, y luego participó en Drácula de Bram Stoker (1992) dirigida por Francis Ford Coppola.
Desde aquel momento, ha desarrollado una variada carrera cinematográfica que incluye dramas como Malèna (2000), el controvertido Irreversible (2002) y grandes producciones como Matrix Reloaded y Matrix Revolutions.
En 2015, hizo historia al convertirse en la «Bond girl» de mayor edad, interpretando a Lucia Sciarra en Spectre.
Ha sido galardonada con premios como el David di Donatello, el Globo d’oro y el Nastro d’Argento, además de destacar en el teatro con Letters and Memoirs y en televisión en Mozart in the Jungle.
En 2024, aparte de su papel en Beetlejuice Beetlejuice, recibió un Nastro d’Argento por un documental.
Su relación con Tim Burton comenzó después de reencontrarse en el Festival Lumière en 2022, tras haberse cruzado brevemente en Cannes en 2006. Hicieron pública su relación en 2023 durante el Festival de Cine de Roma.
Bellucci ha descrito esta fase de su vida como “otra aventura” donde pone su relación personal por encima de su carrera. Burton, por su parte, la homenajeó al tomarle una fotografía para la portada de Vogue Italia por su 60º cumpleaños.
En la secuela, dirigida por Burton y presentada en el Festival de Venecia en 2024, que se estrenó en cines en septiembre de ese mismo año, Bellucci actúa junto a Michael Keaton, Winona Ryder, Catherine O’Hara, Jenna Ortega, Willem Dafoe y Justin Theroux.
Su papel añade un elemento importante al universo gótico y humorístico de la película, que integra temas actuales sin perder la esencia del clásico de 1988.
Con una carrera marcada por la versatilidad y el estilo, Mónica Bellucci demuestra que la importancia artística no tiene fecha de caducidad.
Su relación con Tim Burton, cimentada en admiración y respeto mutuo, añade un aspecto personal a una trayectoria que sigue evolucionando y renovándose.


