Los altos costos de operación, los problemas en el suministro eléctrico y la extorsión continúan representando una fuerte presión para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) en Honduras, según alertó el representante del sector, José Castañeda.
El Presidente explicó que las interrupciones del servicio de energía eléctrica afectan especialmente a los negocios que trabajan con productos perecederos, como restaurantes y comedores, debido a las dificultades para conservar alimentos e insumos bajo condiciones adecuadas.
La pérdida de productos representa un gasto adicional para los pequeños empresarios, quienes además deben hacer frente a compromisos como el pago de alquileres, salarios y otros costos necesarios para mantener sus negocios en funcionamiento.
Castañeda señaló que para algunos propietarios, después de cumplir con sus principales obligaciones financieras, las ganancias son mínimas o incluso inexistentes.
“Una empresa no es para perder”, manifestó el representante de las Mipymes al referirse a las dificultades que enfrentan los emprendedores.
Emprendedores trasladan sus negocios
Ante el impacto de los costos y las interrupciones eléctricas, algunos emprendedores han optado por trasladar parte de sus operaciones a sus viviendas para reducir gastos y mantener sus actividades comerciales.
Castañeda consideró urgente encontrar soluciones al problema energético y expresó su expectativa de que las reformas que actualmente se discuten en el Congreso Nacional permitan mejorar las condiciones para los sectores productivos.
Asimismo, cuestionó algunos contratos relacionados con el sector eléctrico suscritos en años anteriores y consideró necesario revisar sus condiciones para determinar eventuales responsabilidades si se encuentran indicios de irregularidades.
El dirigente también manifestó preocupación por la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), al considerar contradictorio que la empresa enfrente dificultades económicas mientras el mercado energético continúa creciendo.
Extorsión obliga a cerrar negocios
A los problemas relacionados con los costos y el suministro eléctrico se suma la extorsión, una situación que continúa afectando a comerciantes y pequeños empresarios en distintas zonas del país.
Según Castañeda, algunos propietarios se han visto obligados a cerrar sus establecimientos o trasladar sus actividades debido a amenazas de estructuras criminales y al pago de extorsiones que sus negocios no pueden asumir.
El problema también estaría afectando a comerciantes de Tegucigalpa, donde algunos emprendedores han optado por abandonar sus locales ante el temor de sufrir represalias.
El representante de las Mipymes aclaró que actualmente no cuenta con estadísticas oficiales que permitan establecer cuántos negocios han cerrado a causa de la extorsión.
Pese a este panorama, Castañeda sostuvo que Honduras todavía tiene oportunidades para fortalecer a las pequeñas empresas, siempre que exista voluntad política, se fortalezca el Estado de derecho y se garantice una aplicación efectiva de la legislación.
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