Un tiroteo ocurrido en Tumbler Ridge, un pequeño pueblo del oeste de Canadá, dejó un saldo de nueve personas muertas y al menos 27 heridas, según informó la Real Policía Montada de Canadá (RCMP).
El ataque se registró en una escuela local y en una vivienda cercana, generando alarma en la comunidad de apenas 2.300 habitantes ubicada al pie de las Montañas Rocosas, en Columbia Británica.
La policía emitió una alerta de emergencia en la que señalaba como sospechosa a «una mujer de cabello castaño y vestido», aunque la identidad oficial aún no ha sido confirmada. La persona señalada fue encontrada muerta posteriormente con lo que «parece ser una herida autoinfligida», detalló la RCMP.
Según el comunicado policial, seis cuerpos fueron hallados inicialmente en la escuela, mientras que una séptima víctima murió durante su traslado al hospital. En la vivienda cercana se encontraron otras dos personas fallecidas, vinculadas al ataque. Entre los heridos, dos se encuentran en estado grave.
Testimonios y reacción de la comunidad
Darian Quist, estudiante del centro educativo, relató a la cadena pública CBC que los alumnos permanecieron bloqueando las puertas con mesas durante más de dos horas mientras esperaban la llegada de la policía. «Al principio no sabíamos si era algo grave hasta que comenzaron a llegar fotos terribles de lo que ocurría en la escuela», explicó.
Trent Ernst, periodista local y exprofesor suplente, expresó su conmoción: «En Canadá, los tiroteos en escuelas ocurren cada varios años, a diferencia de Estados Unidos. Pero cuando sucede en tu propia ciudad, todo se desmorona».
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, se declaró “devastado” por los hechos y expresó sus condolencias a las familias afectadas. Carney canceló un viaje a Europa para participar en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Contexto y medidas de seguridad
Tumbler Ridge es conocida por su turismo al aire libre, gracias a la cercanía de las montañas y un parque geológico.
Tras el ataque, las autoridades ordenaron el confinamiento de los residentes de la localidad y zonas cercanas, que fue levantado más tarde al confirmarse que no existían otros sospechosos ni amenazas adicionales.
Ken Floyd, responsable de la policía canadiense, calificó la situación como de «evolución rápida» y destacó la cooperación de la escuela, equipos de socorro y comunidad, que fue “fundamental para la respuesta”.
Este tiroteo es el segundo incidente de alta magnitud en Columbia Británica en menos de un año. En abril de 2025, un hombre mató a 11 personas en Vancouver al embestir con un camión a una multitud durante un festival cultural. A diferencia de Estados Unidos, este tipo de ataques sigue siendo excepcional en las escuelas canadienses.
Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer las motivaciones del ataque y brindar apoyo a los sobrevivientes y familiares de las víctimas.


