La crecida del río Goascorán mantiene incomunicadas a más de 900 familias que residen en al menos 16 comunidades de la Costa de los Amates, en el municipio de Alianza, departamento de Valle, situación que vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de la zona durante la temporada de lluvias.
El incremento del caudal del afluente provocó que el agua cubriera nuevamente el vado utilizado como principal vía de acceso para los habitantes, dejando suspendido el tránsito vehicular y dificultando el traslado de personas, alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales.
La emergencia afecta a centenares de pobladores que, año tras año, enfrentan problemas similares cada vez que las precipitaciones elevan el nivel del río. Ante esta situación, las autoridades municipales y de protección civil mantienen un monitoreo constante para prevenir incidentes mayores.
El alcalde de Alianza, Faustino Manzanares, expresó su preocupación por la falta de obras permanentes que permitan resolver de manera definitiva el problema de conectividad que enfrentan las comunidades de la Costa de los Amates.
Según explicó el edil, durante varios años se han realizado gestiones ante diferentes instituciones para la construcción de infraestructura que garantice el paso seguro de los pobladores durante las crecidas del río; sin embargo, hasta la fecha no se han ejecutado proyectos que reduzcan el impacto de las inundaciones.
«Cada invierno vivimos la misma situación. Las familias quedan aisladas y las actividades económicas, educativas y de salud se ven seriamente afectadas», señaló.
Como medida temporal para mitigar las dificultades de movilización, desde el fin de semana fue habilitado un servicio de lancha que permite el traslado de personas entre ambos lados del río. No obstante, las autoridades han recomendado utilizar este mecanismo únicamente en casos necesarios y extremar las medidas de precaución.
Por su parte, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) reiteró el llamado a los pobladores a mantenerse atentos a los reportes oficiales y evitar cruzar zonas inundadas, especialmente en el sector conocido como paso de Ercilia, donde las corrientes pueden representar un alto riesgo para la vida.
Las lluvias registradas en las últimas horas en la cuenca del Goascorán mantienen en alerta a las autoridades, que no descartan nuevas restricciones de circulación si continúan aumentando los niveles del río.
Mientras tanto, las comunidades afectadas esperan que las condiciones climáticas mejoren y que, a largo plazo, se concrete la construcción de obras de infraestructura que permitan poner fin a una problemática que cada año deja a cientos de familias aisladas del resto del municipio.


