La incertidumbre y la desesperación se apoderaron de familiares y compañeros de trabajo de al menos dos personas que permanecen desaparecidas tras el derrumbe de un cerro que provocó un incendio en un complejo de bodegas ubicado sobre el Anillo Periférico, a la altura del desvío hacia la colonia Loarque, en Tegucigalpa.
Mientras las llamas consumían parte de las instalaciones y toneladas de tierra cubrían estructuras y vehículos, decenas de personas observaban con preocupación las labores de rescate desarrolladas por los equipos de emergencia, que buscan a posibles sobrevivientes entre los escombros.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió cuando el esposo de una de las trabajadoras presuntamente atrapadas llegó al lugar de la tragedia. Entre lágrimas y visiblemente afectado, relató que horas antes había llevado a su esposa a su jornada laboral, sin imaginar que poco después quedaría atrapada en medio de la emergencia.
Según contó a los rescatistas y medios presentes en la zona, desde que ocurrió el derrumbe ha intentado comunicarse con ella en repetidas ocasiones, pero no ha obtenido respuesta a sus llamadas telefónicas, aumentando el temor de que se encuentre entre las personas soterradas.
El derrumbe se registró de manera repentina durante la tarde, cuando una gran masa de tierra cedió sobre las instalaciones de las bodegas. El impacto destruyó parte de la infraestructura y posteriormente se originó un incendio de gran magnitud que complicó aún más las labores de búsqueda.
Ante el riesgo existente, unidades del Cuerpo de Bomberos, personal de rescate, ambulancias, agentes de la Policía Nacional y miembros de las Fuerzas Armadas se desplazaron al lugar para coordinar las operaciones de emergencia.
Los rescatistas trabajan contrarreloj utilizando maquinaria pesada y equipos especializados para remover escombros y localizar a las personas desaparecidas, mientras familiares permanecen a pocos metros del área acordonada aferrados a la esperanza de recibir noticias alentadoras.
Las autoridades confirmaron el cierre total del tránsito vehicular en el sector afectado del Anillo Periférico para facilitar las labores de rescate y garantizar la seguridad de quienes participan en la operación.
Hasta el cierre de esta información no se había confirmado oficialmente el número exacto de personas afectadas ni el estado de quienes permanecen desaparecidos. Sin embargo, la prioridad de los equipos de emergencia continúa siendo encontrar con vida a las personas que podrían haber quedado atrapadas tras el derrumbe y el posterior incendio.
La tragedia mantiene en vilo a familiares, amigos y compañeros de trabajo, quienes esperan con angustia que las labores de rescate permitan un desenlace favorable en medio de una de las emergencias más impactantes registradas en la capital durante las últimas horas.


