La designada presidencial María Antonieta Mejía aseguró que la reforma impulsada para el sector energético no contempla la privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y afirmó que las versiones en ese sentido no corresponden a la realidad.
A través de una publicación en sus redes sociales, la funcionaria sostuvo que el Estado mantendrá la propiedad y el control de los activos estratégicos de la empresa, incluyendo las represas, las redes de distribución y demás bienes que forman parte del patrimonio nacional.
“Decir que esta reforma privatiza la ENEE es faltar a la verdad. No se venden represas, no se venden redes, no se vende el patrimonio del pueblo hondureño. El Estado mantiene la propiedad y el control”, expresó Mejía.
La designada presidencial argumentó que los principales problemas que enfrenta la estatal eléctrica son consecuencia de años de pérdidas económicas, endeudamiento, improvisación y decisiones erróneas que han debilitado el sistema energético nacional.
En ese sentido, indicó que la reforma busca corregir esas deficiencias mediante mecanismos orientados a fortalecer la eficiencia, la transparencia y la sostenibilidad de la empresa.
Mejía también hizo un llamado a respaldar soluciones que permitan rescatar la ENEE y mejorar la calidad del servicio eléctrico, al tiempo que cuestionó las campañas que, según afirmó, generan temor y desinformación alrededor de la propuesta.


