El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, defendió las reformas planteadas para el sector energético hondureño y aseguró que, aunque se trata de medidas que generan debate y oposición, son necesarias para enfrentar los problemas estructurales que durante años han afectado el sistema eléctrico nacional.
Durante sus declaraciones, el titular del Legislativo señaló que las decisiones relacionadas con la energía siempre provocan reacciones encontradas debido al impacto que tienen sobre distintos sectores, sin embargo, consideró que el país ya no puede seguir postergando cambios que, a su juicio, debieron implementarse hace más de una década.
Zambrano sostuvo que la falta de acciones oportunas ha contribuido a que Honduras enfrente actualmente una situación compleja en materia energética, marcada por limitaciones en la capacidad instalada para satisfacer la creciente demanda de electricidad.
Según explicó, uno de los principales desafíos es que la infraestructura existente no cuenta con la capacidad suficiente para cubrir las necesidades del país, especialmente en períodos de alto consumo, situación que aumenta el riesgo de interrupciones en el servicio y dificulta la planificación a largo plazo.
A ello se suma el alto costo de la energía, un factor que impacta tanto a los hogares como a los sectores productivos y que continúa siendo una de las principales preocupaciones dentro del sistema eléctrico nacional.
Otro de los problemas señalados por Zambrano son las pérdidas que registra la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), las cuales representan aproximadamente el 38 % de sus indicadores económicos. De acuerdo con el funcionario, estas pérdidas equivalen a cerca de 18 mil millones de lempiras anuales, una cifra que podría seguir aumentando si no se adoptan medidas correctivas.
El presidente del Congreso afirmó que las reformas buscan atender de manera integral los problemas acumulados durante años, reduciendo el déficit financiero, fortaleciendo la capacidad operativa del sistema y mejorando la calidad del servicio que reciben los abonados.
Asimismo, indicó que uno de los objetivos es establecer mecanismos que permitan garantizar una mayor estabilidad en el suministro eléctrico, contribuir a la regulación de los precios y generar condiciones de mayor orden y eficiencia dentro del sector.
Las declaraciones surgen en momentos en que el debate sobre el futuro energético del país cobra relevancia debido al crecimiento de la demanda, las dificultades financieras de la estatal eléctrica y la necesidad de atraer nuevas inversiones que permitan fortalecer la generación y distribución de energía en Honduras.
Zambrano reiteró que cualquier decisión deberá ser analizada con responsabilidad, pero insistió en que la inacción ya no es una opción frente a los desafíos que enfrenta el sistema energético nacional.


