miércoles, 29 noviembre 2023
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Los cuatro acuerdos toltecas

Los toltecas, como cultura prehispánica (650 AC a 1150 DC), fueron conocidos como maestros, sabios o personas de una avanzada cultura, se asentaron principalmente en el Estado de Hidalgo en México, pero su influencia cultural se extendió por todo Mesoamérica hasta el golfo de Nicoya en Costa Rica. Son los depositarios de la toltecayotl o toltequidad que no es otra cosa que, el conocimiento que busca dar explicación a la vida, la consciencia y el universo. El primer diccionario de la lengua náhuatl, redactado en el siglo XVI por Fray Alonso de Molina, traduce el término toltecayotl como ‘maestría de arte mecánica’. Las enseñanzas toltecas comprenden la transmisión de la sabiduría de Quetzalcóatl Dios y sacerdote del que ya hablamos ya en otro artículo. Hoy hablaremos de cuatro conceptos legados por los toltecas. Ellos fueron la base intelectual de los mayas y mexicas (mal llamados aztecas), son los creadores de las bases filosóficas de nuestra cultura mesoamericana.

El pensamiento filosófico ancestral heredado por nuestra cultura es único, de la misma forma que en Asia tienen a Tao, Buda, o Zoroastro, nosotros tenemos a Quetzalcóatl y tenemos la toltecayotl.

El doctor Guillermo Marín Ruiz, en su libro “historia verdadera de México antiguo”, señala que ser tolteca era “un grado de conocimiento” de los hombres sabios del México antiguo. El tolteca es sabio, es una lumbre, una antorcha, una gruesa antorcha que no ahúma. Hace sabios los rostros ajenos, les hace tomar un corazón. No pasa por encima de las cosas: se detiene, reflexiona, observa… El Códice Matritense en ese mismo sentido apunta: “De este modo os convertiréis en toltecas… si adquirís hábito y costumbre de consultarlo todo con vuestro corazón”.

En relación con el mundo tolteca, he terminado la lectura de un libro intitulado “los cuatro acuerdos” del médico y escritor mexicano Miguel Ruiz quien se ha dedicado a difundir los conocimientos de la cultura tolteca por muchos años. Terminada mi tarea, me quedé reflexionando sobre las enseñanzas y educación de los abuelos de antes… el libro es sencillo y profundo y deja claro que los toltecas tenían filosofía y acuerdos:

Primer acuerdo. “Sé impecable con la palabra”. Se entiende que la palabra crea, es una forma de crear la realidad, cada vez que nombramos o evocamos algo lo creamos, primero en la mente y luego en el mundo material, por eso, las palabras se deben utilizar con mucho cuidado, con las palabras podemos construir, deconstruir o destruir. Las palabras las usamos de forma positiva o negativa, depende de nosotros ser impecables en su uso, decir por ejemplo “no puedo”, “no tengo nada que ofrecer”, “todo mundo me maltrata”, “no va a salir bien”, etc. Todas estas sentencias negativas nosotros las creamos, y muchas veces se vuelven realidad por ello, no debemos maltratarnos con palabras, no debemos crear nuestra realidad desde la negatividad y hay que busca ser impecable al hablarnos y al hablar.

Segundo acuerdo. “No te tomes nada personal”.  Cada vez que nos tomamos las cosas a título personal, nos convertimos en una víctima en concreto de unas palabras expresadas por una persona que, en su fuero interno tiene una serie de ideas, valores, sentimientos, opiniones, sesgos, etc. A lo mejor no tienen nada que ver con nosotros. Es una trampa del diálogo y la percepción humana, esa persona percibe de una forma, usted de otra. Las palabras muchas veces significan una cosa u otra, según el contexto y las personas; todos percibimos diferente todo. No podemos tomar las reacciones de otras personas como algo personal es un error y es un veneno que no debemos beber.

Tercer acuerdo.  “No hacer suposiciones”. Muchas veces una palabra se entiende mejor cuando vemos sus sinónimos: conjeturar, sospechar, creer, figurarse, imaginar, pensar, considerar, significar, constituir, evidenciar, implicar, entrañar, conllevar, etc. Los humanos construimos nuestra realidad (muchas veces) sobre la base de suposiciones, suponemos demasiadas cosas y creamos una realidad paralela negativa o positiva pero siempre irreal no nos molestamos en preguntar para saber la verdad, llegar a la certeza, tener claridad y llegar a una conclusión verdadera. Antes de suponer, es importante preguntar indagar en los hechos para llegar a una conclusión. Si esto lo relacionamos con lo anterior podemos ver que las palabras nos llevan a creer en algo, ese algo puede ser positivo o negativo y no debemos tomarlo personalmente, tampoco debemos suponer nunca; siempre preguntar para conocer.

Cuarto acuerdo. “Haz siempre tu máximo esfuerzo”. Independientemente de lo que hagamos, en la cultura tolteca hacer el máximo no tiene mucho que ver con lo que usted pueda estar pensando; hacer el máximo esfuerzo debe ser entendido en equilibrio de nuestras capacidades ni más ni menos; el exceso rompe el equilibrio natural. Este acuerdo es la acción de los acuerdos anteriores, si hace su máximo esfuerzo necesariamente tendrá una repercusión en el universo y todos seremos beneficiados.

Las frases “tú eres tú palabra”, “podrás ver que lo que dicen otras personas de ti no es cierto”, “creamos una tormenta en un vaso de agua por cosas que no existen”, “podemos tener miles de ideas, pero si no tomamos acción no las podemos materializar”, son más que verdades. Quiero terminar con una frase tolteca del libro, Arte tolteca de la vida y la muerte “procedamos avancemos con valentía teniendo en cuenta que el miedo es lo que nos hace sordos a la verdad”; merecemos más toltequidad.

 

 

 

 

 

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