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martes, octubre 13, 2026

Líderes evangélicos exigen respeto a la predicación en las cárceles

Los líderes evangélicos de Tegucigalpa expresaron su preocupación por las restricciones al ingreso de representantes religiosos a los centros penales hondureños, en medio del reforzamiento de las medidas de seguridad.

El pronunciamiento fue realizado por Mario Banegas, presidente de la Asociación de Pastores Evangélicos de Tegucigalpa (APET), quien pidió a las autoridades garantizar el respeto a la libertad de culto.

Banegas reconoció que el Instituto Nacional Penitenciario (INP) y la Policía Militar del Orden Público (PMOP) deben aplicar controles para mantener el orden y prevenir incidentes dentro de las cárceles.

Sin embargo, sostuvo que las disposiciones de seguridad no deben impedir el acompañamiento espiritual de las personas privadas de libertad ni limitar su derecho a recibir orientación religiosa.

El dirigente afirmó que los pastores tienen la responsabilidad de compartir el evangelio con todas las personas, incluidos los reclusos, y destacó la importancia de la fe durante su proceso de rehabilitación.

Pastores mantienen visitas a centros penales

Según Banegas, la organización cuenta con pastores asignados en los diferentes centros penitenciarios del país, quienes realizan visitas periódicas para compartir mensajes cristianos con los internos.

El representante de la APET señaló que esta labor busca contribuir al bienestar espiritual de los reclusos y promover valores que favorezcan su convivencia durante el cumplimiento de sus condenas.

Ante las dificultades para ingresar a algunos recintos, los líderes religiosos solicitaron la apertura de espacios de comunicación con las autoridades responsables de la administración penitenciaria.

Piden diálogo con autoridades penitenciarias

La Asociación de Pastores Evangélicos de Tegucigalpa hizo un llamado a la Comisión Interventora del sistema penitenciario para establecer una mesa de diálogo con asociaciones pastorales y capellanes.

La propuesta busca acordar procedimientos de ingreso que permitan mantener las medidas de seguridad y facilitar el acceso de pastores, biblias y materiales utilizados en las actividades religiosas.

Banegas enfatizó la importancia de encontrar un equilibrio entre el control penitenciario y el acompañamiento espiritual, con el propósito de que la atención a los reclusos también contribuya a su rehabilitación y reinserción social.

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