Millones de personas en todo el mundo celebran el Año Nuevo Lunar, una de las festividades más importantes de Asia, que este año inicia el 17 de febrero con la primera luna nueva del calendario lunar y da paso al tradicional Festival de Primavera, que se extiende durante 15 días.
Aunque en Occidente suele llamarse “Año Nuevo Chino”, en China la celebración es conocida oficialmente como Festival de Primavera. Las festividades comienzan con la segunda luna después del solsticio de invierno, entre finales de enero y mediados de febrero, y culminan con la primera luna llena del nuevo año.

Más que una fecha puntual, se trata de un periodo de reuniones familiares masivas. Millones de personas viajan largas distancias para regresar a sus hogares y compartir la tradicional cena de víspera.
El menú está cargado de simbolismo: el pescado representa abundancia, los pasteles y pudines (gao) evocan crecimiento y progreso, y alimentos como las bolas de masa recuerdan lingotes de oro, asociados con prosperidad. En el norte de China predominan los dumplings y fideos; en el sur, el arroz al vapor es esencial.
Uno de los rituales más extendidos es la entrega de sobres rojos con dinero, conocidos como hong bao o lai see, que simbolizan buena suerte y protección contra los malos espíritus. En los últimos años, esta tradición ha migrado también al formato digital.

La leyenda del monstruo Nian explica otra de las costumbres más llamativas: los fuegos artificiales. Según el mito, esta bestia salía cada víspera de Año Nuevo para atacar aldeas, pero temía el color rojo y los ruidos fuertes. Por ello, colgar pancartas rojas y encender petardos se convirtió en símbolo de protección y buena fortuna.
La preparación del Año Nuevo Lunar comienza días antes con una limpieza profunda del hogar para eliminar la mala suerte acumulada. Sin embargo, una vez iniciado el nuevo año, barrer o sacar la basura se considera un mal augurio, ya que podría “eliminar” la prosperidad recién llegada. También existen creencias como evitar cortarse el cabello el primer día o no comprar zapatos durante el mes lunar, debido a juegos de palabras asociados con la fortuna.

Cada uno de los 15 días tiene un significado especial. El tercer día se recomienda evitar visitas sociales para prevenir discusiones y acudir a templos para hacer ofrendas. El séptimo día, conocido como el “cumpleaños del pueblo”, conmemora la creación de la humanidad según la mitología china. Finalmente, el día 15 se celebra el Festival de los Faroles (Yuan Xiao Jie), que marca el cierre oficial con desfiles, exhibiciones de linternas y la tradicional Danza del Dragón. En la antigüedad, era también una oportunidad para que los jóvenes se conocieran, razón por la cual se le considera una especie de “San Valentín chino”.
El Año Nuevo Lunar también está ligado al zodíaco chino, un ciclo de 12 años representado por animales como la rata, el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo. Se cree que el signo de nacimiento influye en la personalidad y la fortuna de cada persona, dependiendo incluso de las posiciones de las deidades estelares conocidas como Tai Sui.
Más allá de las tradiciones y supersticiones, el Año Nuevo Lunar simboliza renovación, esperanza y unión familiar. Tras semanas de preparativos, banquetes y celebraciones, millones de personas despiden el invierno y dan la bienvenida a un nuevo ciclo lleno de prosperidad y buenos deseos.


