La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este sábado que las Fuerzas Armadas iraníes destruyeron 11 aeronaves militares de Estados Unidos durante la más reciente escalada del conflicto entre ambos países, desarrollada entre el 8 y el 22 de julio.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, general Hosein Mohebi, afirmó que las operaciones militares iraníes alcanzaron aviones de combate y helicópteros que se encontraban desplegados en bases militares estadounidenses ubicadas en distintos puntos de la región.
De acuerdo con la versión ofrecida por el alto mando militar, las acciones también permitieron destruir 17 drones utilizados para reconocimiento y combate, de los cuales ocho correspondían a modelos de nueva generación.
Mohebi indicó que entre las aeronaves alcanzadas figura un caza F-15 resguardado en un refugio reforzado, además de un avión de patrulla marítima P-8, un avión de transporte militar C-17 y ocho aviones cisterna destinados al reabastecimiento de combustible en vuelo.
El vocero sostuvo que la ofensiva iraní también provocó daños significativos en la infraestructura militar de Estados Unidos, afectando centros de mando, sistemas de comunicación y equipos de defensa desplegados en la región.
Según las autoridades iraníes, los ataques impactaron siete centros de comando y control, tres sistemas de comunicación satelital, seis radares Patriot, ocho sistemas de alerta temprana y varios radares de vigilancia aérea, marítima y de largo alcance.
Pese a estas afirmaciones, el Gobierno de Estados Unidos no ha confirmado las pérdidas materiales ni humanas reportadas por la Guardia Revolucionaria. Washington mantiene una versión distinta sobre el impacto de los enfrentamientos.
Irán aseguró además que las bajas estadounidenses durante la reciente escalada superan los 200 efectivos. Sin embargo, las autoridades estadounidenses únicamente han reconocido la muerte de cuatro soldados en las últimas semanas y de 18 militares desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.
El conflicto entre ambas naciones continúa generando tensión internacional. Tras 13 días consecutivos de ataques, los bombardeos siguieron el viernes, mientras el presidente Donald Trump afirmó que las conversaciones con Teherán permanecen abiertas, aunque consideró que Irán aún no está preparado para concretar un acuerdo de paz definitivo.


