El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) busca ampliar su capacidad de detención migratoria con la incorporación de al menos 5,500 nuevas camas en distintas ciudades del país, entre ellas Miami, Denver, Seattle y Filadelfia.
La medida se conoció a través de un documento publicado en la plataforma oficial de contrataciones del Gobierno estadounidense, en el que la agencia solicita proveedores que puedan habilitar nuevos espacios para albergar a personas bajo custodia migratoria.
De acuerdo con el aviso, ICE requiere sumar un mínimo de 1,500 camas en Denver, 700 en Miami, 1,500 en Seattle y 1,800 en Filadelfia, destinadas tanto para hombres como para mujeres detenidos durante procesos migratorios.
La agencia busca principalmente instalaciones que puedan estar operativas en corto tiempo, conocidas como espacios «llave en mano», aunque también contempla centros existentes que necesiten adecuaciones o incluso nuevas construcciones.
Los proveedores interesados deberán garantizar servicios básicos para los detenidos, incluyendo atención médica, apoyo de salud mental, alimentación, transporte, seguridad y otros servicios relacionados con la operación de centros de detención.
ICE señaló que las instalaciones propuestas deben contar preferiblemente con altos niveles de seguridad y estar destinadas exclusivamente para personas bajo custodia de la institución federal.
El anuncio surge después de que las autoridades migratorias reportaran un incremento histórico en las detenciones durante la segunda administración del presidente Donald Trump. En junio, ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) registraron más de 43,000 arrestos de migrantes.
Según datos del proyecto TRAC-Immigration de la Universidad de Syracuse, basado en registros oficiales, para julio más de 65,000 migrantes permanecían bajo custodia de ICE y CBP, una cifra superior a la registrada al inicio del actual mandato presidencial.
La ampliación de espacios forma parte de los esfuerzos del Gobierno estadounidense para aumentar su capacidad de detención mientras impulsa una política enfocada en acelerar las deportaciones de migrantes en situación irregular.
En los últimos meses, la administración de Trump ha recurrido a nuevos contratos con operadores privados y a diferentes instalaciones para albergar detenidos, incluyendo antiguos espacios militares y otros centros habilitados para procesos migratorios.
El plan de ICE continúa generando atención debido al crecimiento de la infraestructura destinada a la detención migratoria y al aumento de operativos realizados en distintas zonas de Estados Unidos.
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