El huracán Erin alcanzó la categoría 1 la mañana del viernes, con vientos sostenidos de 120 km/h, mientras se ubicaba a unos 725 km al este de las Islas de Sotavento, en el noreste del Caribe, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC).
Los pronósticos indican que Erin continuará intensificándose durante el fin de semana, con posibilidades de convertirse en un huracán de categoría 4 para el domingo, mientras avanza sobre el Atlántico en dirección al norte de las Islas de Sotavento, las Islas Vírgenes y Puerto Rico.
Este es el primer huracán de la temporada, que este año presenta un ligero retraso. Usualmente, el primero se forma alrededor del 11 de agosto; en 2023, para esta fecha, ya se habían registrado tres: Beryl, Debby y Ernesto.
Antes de Erin, en la actual temporada se formaron Andrea, Barry, Chantal y Dexter, que no superaron la categoría de tormenta tropical.
Se prevé que Erin pase al norte de las islas mencionadas, aunque un cambio en su trayectoria podría acercarlo más de lo esperado.
Por ahora, es poco probable un impacto directo, pero se han emitido alertas de tormenta tropical para varias de las Islas de Sotavento del Norte.
Los principales efectos esperados en el Caribe durante el fin de semana y principios de la próxima semana incluyen oleaje peligroso, corrientes de resaca, ráfagas de viento y lluvias intensas.
Estas precipitaciones podrían provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en zonas vulnerables.
En cuanto a las Bermudas, aún es demasiado pronto para determinar el riesgo. Se espera más claridad a inicios de la próxima semana.
Para Estados Unidos, el pronóstico actual indica que Erin se mantendrá mar adentro, aunque no se descarta por completo un cambio de trayectoria.
Incluso si no toca tierra, podría generar fuertes olas y corrientes peligrosas a lo largo de la costa este estadounidense.
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