El Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) reporta una alarmante cifra de muertes violentas en lo que va del año 2026.
Hasta los primeros 50 días aproximadamente, se estiman cerca de 300 víctimas por homicidio, lo que equivale a un promedio de unas seis muertes diarias.
Según Migdonia Ayestas, coordinadora del Observatorio Nacional de la Violencia, los jóvenes continúan siendo el grupo etario más afectado por esta ola de violencia.
«Son los jóvenes los que en primera instancia se registran en muertes violentas. En promedio son seis víctimas diarias, que lo que de 2026, en 50 días es más o menos 300 víctimas», declaró Ayestas.
La experta precisó que estas cifras corresponden exclusivamente a homicidios y que el equipo del Observatorio se encuentra en proceso de análisis detallado de cada caso registrado en el país.
Datos preliminares de fuentes periodísticas y del propio OV-UNAH indican que, en los primeros 48 días del año, se confirmaron 288 muertes violentas, con más de 30 víctimas mujeres, y los departamentos de Yoro, Copán y Atlántida entre los más afectados.
Ayestas enfatizó la urgencia de implementar acciones concretas para revertir esta tendencia.
«Hablamos de un promedio, estamos en ese proceso de analizar cada una de las muertes violentas en el país, y eso es que solo estamos hablando de homicidio», agregó.
La coordinadora hizo un llamado a las autoridades para adoptar una política integral de seguridad que incluya mayor transparencia institucional, depuración de cuerpos de seguridad y medidas efectivas contra la impunidad, con el fin de recuperar la confianza ciudadana y prevenir más tragedias.
Este panorama se suma a otras causas de mortalidad diaria en el país, donde —según referencias del Observatorio— se registran en promedio cinco muertes por accidentes viales y una por suicidio, lo que agrava la crisis de seguridad y salud pública.
El Observatorio de la Violencia de la UNAH, adscrito al Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS), continúa monitoreando la situación y urge al Gobierno y a la sociedad en su conjunto a priorizar estrategias preventivas y de control territorial para frenar la violencia que afecta principalmente a la juventud hondureña.


