Tegucigalpa, Honduras. El Gobierno de Honduras anunció la implementación de un nuevo sistema de identificación vehicular basado en tecnología de Identificación por Radiofrecuencia (RFID), con el que busca modernizar los controles en carretera y fortalecer las capacidades de seguridad, tránsito y fiscalización en el territorio nacional.
La iniciativa, impulsada por el presidente Nasry Asfura, contempla la emisión de nuevas placas para más de 990 mil automóviles y motocicletas que actualmente circulan sin su respectiva identificación. La cifra equivale aproximadamente al 27 % del parque vehicular hondureño, que supera los 3.6 millones de unidades.
El proyecto establece además la instalación de 40 puntos de lectura electrónica en sitios estratégicos del país. Según el cronograma presentado por el Instituto de la Propiedad (IP), 10 puntos serán instalados durante 2026 y los 30 restantes en 2027.
Estos dispositivos estarán ubicados en carreteras, pasos fronterizos, estaciones de peaje y otros sectores vinculados al sistema de monitoreo del 911, con el objetivo de facilitar la identificación de los automotores que circulen por esas zonas.
Placas con tecnología RFID
Las nuevas placas incorporarán dispositivos que permitirán su identificación mediante radiofrecuencia. De esta manera, el control vehicular dejará de depender exclusivamente de la observación visual de la placa y podrá apoyarse en lectores electrónicos conectados a los sistemas institucionales.
El IP prevé que las nuevas identificaciones comiencen a estar disponibles durante el último trimestre de 2026, como parte del proceso para reducir la mora acumulada durante los últimos años.
La medida cuenta además con un respaldo legal aprobado en marzo de 2026. El Decreto 38-2026 autorizó al Poder Ejecutivo, a través del IP, la contratación de placas y la adquisición e implementación de lectores vehiculares, arcos de lectura, infraestructura tecnológica y plataformas informáticas destinadas a solucionar la mora en el suministro de identificaciones.
DNVT tendrá lectores portátiles
El proyecto también contempla fortalecer las capacidades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) mediante la entrega de 50 lectores de radiofrecuencia, incluidos dispositivos portátiles.
Estos equipos permitirán a los agentes realizar verificaciones directamente en carretera y comprobar información relacionada con los vehículos, incluyendo el cumplimiento de obligaciones como el pago de la tasa única vehicular.
La tecnología busca, además, facilitar el intercambio de información entre instituciones como Seguridad, el Sistema Nacional de Emergencias 911, Aduanas, el Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT), Defensa y la Dirección Nacional de Investigación (DNI), de acuerdo con la información presentada sobre el proyecto.
Impacto en la recaudación
La falta de placas no solo representa una dificultad para la identificación de los automotores. Según estimaciones del IP, también afecta la capacidad de fiscalización y genera un impacto aproximado de 750 millones de lempiras en recaudación.
Aunque el Estado mantiene registros sobre los propietarios y los pagos de la tasa vehicular, la disponibilidad de una identificación física y tecnológica facilitaría a los agentes comprobar esa información durante los controles.
El problema de la falta de placas ha sido abordado también desde el Congreso Nacional. En marzo pasado se aprobó un decreto para instruir al IP a resolver la situación de cientos de miles de automóviles y motocicletas que permanecían sin identificación.
Con el nuevo sistema, las autoridades pretenden avanzar hacia un modelo integrado en el que la placa no sea únicamente un distintivo físico, sino un elemento conectado con herramientas de monitoreo, seguridad y fiscalización.
De concretarse el cronograma anunciado, 2026 marcará el inicio de la instalación de los primeros puntos RFID y de la entrega progresiva de nuevas placas, mientras que la expansión de la red continuará durante 2027.


