24.7 C
Honduras
jueves, junio 18, 2026

Honduras entra en la recta final hacia las elecciones generales

El país se prepara para las elecciones generales del 30 de noviembre, en las que más de seis millones de ciudadanos están convocados a elegir al próximo presidente, tres designados presidenciales, 298 alcaldías, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlamento Centroamericano.

La contienda presidencial será liderada por Rixi Moncada, candidata del gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre); Nasry Asfura, del Partido Nacional, principal fuerza opositora; y Salvador Nasralla, del Partido Liberal.

También participarán Nelson Ávila, del PINU-SD, y Mario Rivera, del Partido Demócrata Cristiano, ambos con menor peso electoral.

La campaña electoral comienza oficialmente este 1 de septiembre, en un ambiente político marcado por ataques personales y acusaciones entre candidatos, más que por la presentación de propuestas concretas a la ciudadanía.

Crisis políticas y desconfianza en el proceso

Desde el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009, Honduras ha enfrentado una cadena de crisis políticas que se extiende hasta la actualidad.

Entre ellas destacan la polémica reelección en 2017 del expresidente Juan Orlando Hernández, prohibida por la Constitución, y los cuestionamientos al proceso de elecciones primarias de marzo de este año.

A mediados de julio, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, llegó a advertir que las elecciones estaban en “grave riesgo” debido a desacuerdos internos entre los consejeros, lo que generó incertidumbre sobre la transparencia del proceso.

Sin embargo, el cronograma electoral retomó su curso y el pasado viernes el CNE adjudicó a la empresa colombiana ASD S.A.S. el manejo del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).

Polarización y falta de propuestas

El analista y defensor de derechos humanos Joaquín Mejía considera que las crisis políticas han sido “condicionadas e intencionadas” por las élites de todos los partidos para “profundizar la desconfianza en las instituciones”.

“El país sigue atrapado en una polarización que impide escuchar debates reales y propuestas viables”, dijo Mejía a EFE. “Lo que escuchamos son descalificaciones e insultos, lo que compromete la posibilidad de un voto consciente en un proceso ya cuestionado”.

Mejía también recordó que Honduras nunca resolvió las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en la década de 1980 durante el retorno a la democracia, cuando “con el respaldo de una élite política se impuso una doctrina de seguridad nacional que dejó graves crímenes”.

A esto se suman el golpe de Estado de 2009 y decisiones polémicas como la elección de magistrados de la Corte Suprema en 2012 y la reelección presidencial en 2017.

“Las crisis se acumulan porque ninguna se resuelve”, sostuvo Mejía, quien llamó a un proceso de justicia transicional que combine investigación, sanción, reparación y reconstrucción del tejido social.

“Mientras no se enfrenten las raíces de esta polarización, las elecciones solo añadirán más inestabilidad”.

Elecciones en un país empobrecido

Los comicios del 30 de noviembre se celebrarán en un contexto económico y social complejo: más del 60 % de la población vive en pobreza, según datos oficiales.

Para los principales candidatos, conquistar el voto de millones de hondureños será clave en una campaña que ya refleja el desgaste institucional y la división política del país.

Proceso electoral en Honduras entra en su etapa decisiva rumbo a noviembre

Más Noticias de El País