En lo que va de 2026, los accidentes de tránsito han cobrado la vida de más de 1,950 personas en distintos puntos del país, según datos de las autoridades.
Durante el fin de semana, la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) registró 58 accidentes viales a nivel nacional, percances que dejaron un saldo de siete personas fallecidas y reforzaron la preocupación por la elevada siniestralidad.
Las estadísticas reflejan que las emergencias por colisiones, vuelcos, atropellamientos y otros incidentes continúan siendo frecuentes tanto en las principales carreteras como en zonas urbanas, donde los equipos de socorro atienden diariamente este tipo de hechos.
Las autoridades atribuyen gran parte de los accidentes al exceso de velocidad, la conducción imprudente, el consumo de bebidas alcohólicas, el incumplimiento de las normas de tránsito y, en algunos casos, al deterioro de la infraestructura vial.
Además de las pérdidas humanas, los percances han dejado miles de personas lesionadas, algunas con incapacidades permanentes, lo que representa una fuerte carga para el sistema sanitario y un impacto económico para las familias afectadas.
Frente a este panorama, las autoridades hicieron un nuevo llamado a conductores, motociclistas y peatones para actuar con responsabilidad en las vías, respetar la señalización y adoptar medidas preventivas que contribuyan a reducir los accidentes.
También insistieron en la importancia de evitar conducir bajo los efectos del alcohol, respetar los límites de velocidad y mantener los vehículos en condiciones óptimas, con el objetivo de disminuir el número de víctimas en las carreteras hondureñas.


