Violet Affleck, hija mayor de Ben Affleck y Jennifer Garner, tomó la palabra en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, durante el evento inaugural Aire Interior Saludable: Un Llamado Global a la Acción.
Allí habló sobre los efectos del COVID-19 prolongado en niños y la necesidad urgente de infraestructuras de aire limpio.
Con mascarilla N95, la joven de 19 años —estudiante en la Universidad de Yale— expresó:
«Represento a una generación que, en muchos sentidos, ya sabe cómo nos han fallado. Los líderes de todos los ámbitos nos dicen que somos el futuro. Pero en lo que respecta a la pandemia actual, nos están robando el presente ante nuestros ojos».
Añadió que los jóvenes han carecido de capacidad de elección e información durante la crisis sanitaria.
Affleck citó investigaciones médicas que demuestran los efectos duraderos del SARS‑CoV‑2, virus causante del COVID‑19, que puede afectar órganos como el corazón, cerebro, riñones y vasos sanguíneos.
Un estudio publicado en JAMA Pediatrics en mayo de 2025 reveló que entre un 10% y un 20% de los niños que tuvieron COVID desarrollan síntomas persistentes durante al menos tres meses, mientras que otros experimentan síntomas nuevos posteriormente.
En su discurso, Violet compartió su preocupación por el impacto a largo plazo de la enfermedad en la infancia:
«Estoy aterrorizada por los niños que no conocerán un mundo sin dolor debilitante y agotamiento, que no pueden confiar en sus cuerpos para jugar, explorar e imaginar, y que no conocerán el potencial de sus propias mentes, libres del daño cognitivo de una infección por COVID-19». Agregó: «Y estoy furiosa por ellos».
La activista pidió regulaciones para garantizar aire limpio, considerándolo un derecho humano al igual que el agua filtrada.
«Podemos crear una infraestructura de aire limpio tan omnipresente y tan evidentemente necesaria que los niños del mañana ni siquiera sabrán por qué la necesitamos», afirmó.
Violet Affleck no es nueva en esta causa. En julio de 2024, habló ante la Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles para defender el uso de mascarillas y promover tecnologías de filtración de aire y luz ultravioleta en instalaciones públicas.
También ha escrito sobre el tema; en mayo de este año publicó en la Yale Global Health Review el artículo «Una Tierra crónicamente enferma: la organización de la COVID como respuesta climática modelo en Los Ángeles», donde abordó paralelismos entre la pandemia y la crisis climática.
Su intervención en la ONU representa un compromiso sostenido con la defensa de la salud pública, el bienestar infantil y la protección del medio ambiente, subrayando la importancia de actuar ante las secuelas del COVID-19 y establecer políticas de prevención.
El discurso de Violet Affleck resalta el papel de la juventud como agente de cambio y la urgencia de garantizar ambientes saludables para las futuras generaciones, posicionándola como una voz emergente en temas de salud global y sostenibilidad.


