FF. AA. de Honduras destruyen 2,138 armas de fuego con apoyo de la OEA

Tegucigalpa, Honduras. Las Fuerzas Armadas de Honduras destruyeron 2,138 armas de fuego que se encontraban en estado inoperativo e irrecuperable, como parte de un proceso de eliminación segura de armamento que se extendió durante tres meses y contó con el acompañamiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

El portavoz de la institución castrense, capitán Mario Rivera, informó que las armas formaban parte de los inventarios militares y fueron destruidas junto con otros 37 componentes de armamento en las instalaciones del Comando de Apoyo Logístico de las Fuerzas Armadas (CALFFAA).

Según explicó, la medida busca impedir que las armas que ya no reúnen las condiciones para su utilización terminen en manos equivocadas y puedan representar una amenaza para la seguridad de la población.

Cooperación con la OEA

El procedimiento se desarrolló con el apoyo del Programa de Asistencia para el Control de Armas y Municiones de la OEA (PACAM-OEA), mediante una iniciativa de cooperación dirigida a fortalecer las capacidades técnicas de las Fuerzas Armadas hondureñas para la eliminación segura de armas y municiones.

Como parte de esta colaboración, 64 efectivos militares completaron procesos de capacitación especializados en la destrucción de armamento y materiales que ya no se encuentran en condiciones adecuadas para su uso.

Del total de participantes, 46 militares recibieron formación para destruir municiones y explosivos en mal estado, mientras que otros 18 se capacitaron en procedimientos para la eliminación de armas de fuego inoperativas e irrecuperables.

La formación busca reforzar los conocimientos del personal militar en el manejo y la destrucción de estos materiales, con el propósito de reducir los riesgos asociados con su almacenamiento y disposición final.

Autoridades militares supervisan el proceso

La ceremonia de clausura de las capacitaciones fue presidida por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de división Héctor Benjamín Valerio Ardón, quien estuvo acompañado por representantes de la OEA y otras autoridades militares.

La destrucción del armamento representa una medida de control sobre los inventarios institucionales y forma parte de los esfuerzos de cooperación para mejorar las prácticas de seguridad relacionadas con las armas y municiones.

Con esta iniciativa, las Fuerzas Armadas hondureñas buscan garantizar que el material que ha cumplido su vida útil y no puede recuperarse sea eliminado mediante procedimientos adecuados, evitando posibles riesgos derivados de su utilización indebida.

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