El arresto de Thomas Markle Sr., padre de Meghan Markle, duquesa de Sussex, ha generado atención internacional luego de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmara su detención este viernes en Estados Unidos, bajo una acusación relacionada con la presunta posesión de material de abuso sexual infantil.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades estadounidenses, Markle deberá comparecer este viernes ante un tribunal de Tampa, Florida, donde se conocerán los primeros detalles del proceso judicial en su contra.
El primer fiscal adjunto de Estados Unidos, Bill Essayli, informó mediante un comunicado que el acusado enfrenta un cargo por posesión de material de abuso sexual infantil. Según la acusación, entre los archivos investigados habría fotografías en las que aparecen niñas menores de edad.
El caso adquiere relevancia internacional debido al vínculo familiar del detenido con Meghan Markle, esposa del príncipe Harry y miembro de la familia real británica por matrimonio.
Hasta el momento, la acusación debe tratarse como una imputación y no como una condena. Será durante el desarrollo del proceso judicial cuando se determinen las circunstancias del caso y la eventual responsabilidad penal del acusado.
La investigación federal se habría originado tras recibir información sobre la posible existencia de este tipo de material entre las pertenencias de Markle en Filipinas. Posteriormente, agentes del FBI inspeccionaron dos depósitos de almacenamiento ubicados en el área de Los Ángeles, California, que el acusado alquilaba desde 2008.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, durante los registros fueron incautados aproximadamente 78 objetos, entre ellos diapositivas, negativos fotográficos y libros que contendrían material bajo investigación. Algunos de los archivos descritos en la declaración jurada presuntamente mostrarían al acusado junto a menores de edad.
Markle, de 82 años, enfrenta un cargo federal por posesión de pornografía infantil. De ser declarado culpable, podría recibir una pena máxima de hasta 20 años de prisión, de acuerdo con la legislación estadounidense.
Las acusaciones también habían provocado reacciones en el entorno familiar. Meghan Markle manifestó anteriormente sentirse profundamente afectada por las denuncias contra su padre y explicó que el distanciamiento entre ambos, así como su decisión de mantenerlo alejado de sus hijos, respondía a su intención de protegerlos. Hasta el momento, no se ha informado de una reacción de la duquesa tras el arresto.
Thomas Markle ha negado previamente las acusaciones. El caso continúa bajo investigación y, conforme al sistema judicial estadounidense, se presume su inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria.


