Tegucigalpa, Honduras. Entre lágrimas, oraciones y muestras de solidaridad, familiares y amigos velan los restos mortales de Denia Marisol Ramírez Ortiz, de 34 años, y Evelin Yasmín Irías Hernández, quienes perdieron la vida en el trágico accidente provocado por una volqueta fuera de control en la colonia Villa Nueva de la capital.
Las dos mujeres, unidas por lazos familiares y de amistad, se encontraban en las cercanías de una llantera cuando el pesado vehículo, que presuntamente sufrió una falla mecánica, impactó contra varios negocios, viviendas y automotores, causando una de las tragedias viales más graves registradas este año en Tegucigalpa.

Durante el velatorio, familiares recordaron a ambas como mujeres trabajadoras, dedicadas a sus hogares y comprometidas con el bienestar de sus hijos. «Las recordaremos con mucho cariño porque fueron mujeres luchadoras y de gran corazón», expresó una allegada mientras acompañaba a los dolientes.
Las autoridades confirmaron que el número de víctimas mortales ascendió a ocho personas, entre ellas una menor de edad que fue encontrada durante las labores de remoción de escombros realizadas por los equipos de rescate. Además, varias personas resultaron heridas y continúan bajo observación médica.

Mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente, la tragedia ha generado consternación en todo el país y ha reavivado el debate sobre la seguridad vial y la supervisión del transporte pesado en las carreteras hondureñas.
Incrementa a ocho las víctimas mortales de la tragedia en la Villa Nueva


