Tras la difusión de fotografías en las que la congresista peruana Lucinda Vásquez aparece recibiendo una pedicura de manos de su exasesor Edward Rengifo Peso durante el horario laboral, este último ofreció sus primeras declaraciones públicas, revelando que la parlamentaria enfrenta una grave enfermedad oncológica.
Rengifo Peso aseguró a RPP que su actuación se debió a motivos de “humanidad”, pues Vásquez tiene cáncer avanzado y a pesar de ello sigue cumpliendo sus funciones legislativas.
“Solamente le corté las uñas porque tenía la dolencia correspondiente en el pie”, precisó, negando que hubiera sido obligado a realizar el procedimiento.
Declaraciones del equipo de la congresista
El asesor principal de Vásquez, Juan Carlos Mas, explicó que la revelación de la enfermedad responde a las acusaciones generadas por la polémica.
“Es lamentable tener que expresar una justificación sobre algo que normalmente no se sabía, que la congresista no quería que se conociera. Hoy nos ha autorizado a hacerlo”, indicó.
Además, destacó el esfuerzo de la legisladora por cumplir sus funciones pese a su delicado estado de salud.
“A veces llega en mal estado, se desmaya, tenemos que auxiliarla. No tienen idea del sufrimiento que enfrenta con la enfermedad y las labores que debe realizar. La maestra está presente”, subrayó.
Versión de otros asesores involucrados
En el caso de los asesores captados cocinando y lavando ollas, Willer Sajami Collantes aclaró que su intervención ocurrió tras el alta médica de Vásquez y en el marco de una convocatoria laboral.
“Preparé jugo, cociné dos huevos y un par de panes. En ningún momento serví nada a la congresista. Espero que me lo demuestren”, declaró, rechazando que la acción formara parte de su labor oficial.
Contexto de la controversia
La polémica también incluye acusaciones sobre presuntos malos manejos administrativos y hostilidades laborales en el entorno de Vásquez, con antiguos colaboradores alertando sobre irregularidades en el uso de recursos y prácticas impropias.
El gabinete de la congresista defendió su integridad, afirmando que la filtración de las imágenes podría tener motivaciones políticas y rechazó que la divulgación de la enfermedad busque eludir sanciones.
“Ni la congresista ni los integrantes de su equipo autorizaron la toma y difusión de las fotografías. Solicitamos una investigación rigurosa y transparente por parte de la Comisión de Ética del Congreso”, expresaron Rengifo y Sajami.


