La negociación del salario mínimo en Honduras entra en su etapa decisiva este lunes, cuando representantes de los trabajadores y del sector empresarial sostendrán una reunión clave para intentar alcanzar un acuerdo sobre el ajuste salarial.
Tras dos meses de diálogo en la mesa tripartita, integrada por obreros, empresarios y la Secretaría de Trabajo como mediador, las partes no han logrado consensos, lo que ha incrementado la presión a pocos días del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajador.
Aunque existe coincidencia en que el aumento debe aplicarse de forma retroactiva desde el 1 de enero, persisten diferencias en el porcentaje.
El sector privado propone un incremento cercano al 4.99 %, mientras que las centrales obreras demandan un ajuste que oscile entre el 6 % y el 8 %, argumentando el alto costo de la vida.
Las organizaciones sindicales han advertido que, de no alcanzarse un acuerdo, podrían convocar a protestas a nivel nacional. En contraste, representantes de las micro, pequeñas y medianas empresas han expresado dificultades para asumir el pago retroactivo, debido a limitaciones financieras.
Por su parte, el gobierno ha instado a ambas partes a lograr consensos que garanticen estabilidad económica y social, recordando que la ley establece que son trabajadores y empresarios quienes deben definir el nuevo salario mínimo.


