25.8 C
Honduras
miércoles, julio 1, 2026

¿Estás estresado? Tu nariz podría estar diciéndoselo a los demás

Una nueva investigación de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, ha revelado un curioso indicador físico del estrés agudo: la temperatura de la nariz.

Según el estudio, cuando una persona se encuentra en una situación estresante, el flujo sanguíneo en su rostro cambia, haciendo que la nariz se enfríe notablemente.

Esto fue evidenciado en pruebas realizadas con cámaras térmicas, donde los investigadores observaron cómo la nariz de los participantes bajaba hasta seis grados durante momentos de presión.

El experimento, aplicado a 29 voluntarios, consistía en tareas diseñadas para inducir estrés social, como dar un discurso improvisado frente a desconocidos y resolver cálculos mentales complejos bajo presión.

Las cámaras térmicas captaron cómo la temperatura nasal descendía drásticamente en segundos, para luego volver gradualmente a la normalidad tras finalizar las tareas.

Esta respuesta fisiológica, explican los científicos, podría ser una forma del cuerpo de redirigir el flujo sanguíneo a los sentidos más útiles en situaciones de amenaza: la vista y el oído.

Para la profesora Gillian Forrester, responsable del estudio, este hallazgo representa un posible avance clave en el monitoreo del estrés.

“La velocidad con la que una persona se recupera de esta ‘caída nasal’ podría ser un indicador objetivo de su capacidad de regulación emocional”, señaló.

También plantea preguntas sobre su utilidad para detectar riesgos de ansiedad o depresión, especialmente en quienes no pueden comunicar verbalmente su estado emocional, como bebés o personas con discapacidades.

Además de su valor científico, el experimento puso a prueba los nervios de los voluntarios. Aunque las tareas parecían simples, como contar hacia atrás desde 2023 en intervalos de 17, el ambiente de presión —con evaluadores serios e interrupciones constantes ante errores— generaba una respuesta de estrés real.

Solo uno de los 29 participantes abandonó la prueba, lo que demuestra cuán común es mantener el tipo aun bajo incomodidad extrema.

Este estudio abre la puerta al uso de tecnología no invasiva para medir el estrés en tiempo real. Y aunque el cuerpo puede delatarnos incluso sin decir palabra, la ciencia ahora tiene una nueva forma de leer esas señales ocultas… empezando por la nariz.

Más Noticias de El País